Evita lesiones: Pequeños detalles, grandes éxitos

Como ya comentaba la semana pasada, en mi anterior post, “Saliendo del túnel”, actualmente me estoy recuperando de una lesión que me ha tenido parado durante bastantes meses, pero vamos a mirarlo por la parte buena, porque a pesar de todo, todo lo malo tiene algo bueno.

Durante este tiempo de inactividad he conseguido aprender mucho más de mí que cuando hacía deporte, aunque te parezca extraño.

El resultado de dicho análisis lo resumo en varios puntos.

Espero que  no llegues tarde y te sirvan para evitar  los mismos errores que yo tuve.

Respeta las distancias.



Recuerdo que cuando me aficioné a esto del running hace ya algo mas de 4 años, mi primera carrera fue una media maratón.

Sé lo que estás pensando, vaya bestia, pero en aquellos momentos me pareció más interesante y motivador el reto de si lo conseguía o no, más que si estaba preparado o si era lo adecuado para mí y lo más importante, si era o no  sano.

Hoy en día hay un gran desconocimiento e ignorancia sobre ello, (por lo menos a mi parecer) el corredor o ciclista de a pie toma de referencia en muchas ocasiones a grandes profesionales (que a parte de cualidades únicas, lo llevan haciendo toda su vida) que son capaces, me da igual el deporte que sea, de hacer grandes distancias sin a penas despeinarse (como siempre vemos la punta del Icebegr pero no todo el sacrificio y esfuerzo que hay debajo).

Muchos deportistas amateur se lanzan a la aventura, como fue mi caso, hacia un terreno que es más complicado de lo que parece.

Eso de ponerte unas zapatillas y salir a correr queridos amigos no es todo.

Estiramientos

Los estiramientos son los más olvidados o menos practicados por cualquier deportista amateur.

Sin duda.  Salimos a correr, 40 minutos, una hora o lo que sea y nos olvidamos después de estirar o lo hacemos rápido y mal.

Cuando realizas cualquier deporte, NUNCA  te olvides de hacerlo.

Seguro que conoces a mucha gente que no los hace y aparentemente no les pasa nada.

Pero no siempre es así.

La regla es sencilla, mientras más frecuencia, intensidad y duración mayor importancia adquirirán los estiramientos.

Y ya no digamos la edad, a mayor edad mayor importancia tendrán los estiramientos.

Cuando hacía rehabilitación me di cuenta del grave error que había cometido durante mis largas sesiones de entrenamientos.

Nunca estiraba o lo hacía de manera incorrecta, sí señores, también hay que aprender a estirar los músculos.

Para quién no lo sepa, no entraré en partes técnicas, pero con el ejercicio nuestros músculos se van acortando, y el estiramiento hace que no pierdan esa amplitud que a su vez permite que no se produzca ninguna descompensación en nuestro cuerpo.

Por tanto, estira o a la larga te lesionarás si o si.

Trabajo de Fuerza.

Recuerdo cuando hice mi segunda maratón.

Iba por el kilómetro 32 más o menos e iba a un nivel pulmonar fantástico pero las piernas… las piernas me fallaron.

¿Cómo era posible? si me encontraba bien, ¿qué les pasaba?

Fácil, había trabajado mucho la parte cardiovascular, mi corazón era un puro toro pero apenas había trabajado la fuerza.

Resultado: machaqué a unos músculos que no estaban preparados.

La fuerza nos va a servir para que nuestros músculos aguanten todo el trabajo que le metamos, mientras más fuerza mayor resistencia tendrán, así de simple.

Se puede trabajar de mil formas:

  • Pliometría,
  • Escaleras
  • Gym
  • Subir cuestas o lo que se te ocurra pero lo debes llevar acabo para llegar al éxito.

Dime qué comes y te diré que cuerpo tienes.

Parece obvio, pero al final solo unos pocos lo consiguen.

La alimentación es la base de todo. Tener una buena dieta te salvará de muchos disgustos.

Hay muchos estudios científicos que así lo certifican. Grandes deportistas de élite cambiaron su alimentación y sus lesiones se redujeron drásticamente.

No os voy a decir qué debéis comer o cuándo, para ello hay millones de páginas que te lo explican y muy bien.

Pero lo que sí te voy a decir es que si practicas algún deporte habitualmente, debes cuidártela.

Cuando me preparaba para hacer un medio ironman, los dos meses antes recuerdo que llegué a engordar, y eso que entrenaba una media de 13 horas a la semana.

La razón muy sencilla: pensaba que por hacer tanto entrenamiento podría comer lo que quisiera y lamentablemente no es así.

Todos los nutricionistas dicen la famosa operación matemática:

Lo que comes menos lo que gastas, parece sencillo ¿verdad?

Una correcta alimentación hará que entrenes con mucha más energía, tengas un mejor cuerpo, que nunca viene mal y alargue tu esperanza de vida. ¡Aliméntate bien!

 ¡Descansa!

No me gustaba el día de descanso ya que pensaba que era un día perdido, pero no, no era así.

Nuestro cuerpo lo necesita  (y la mente también).

Debemos darle tiempo al cuerpo a recuperarse de toda la carga deportiva que le estamos sometiendo durante toda la semana.

Caerás en un grave error si no lo haces. También es muy importante que a la más mínima molestia pares, porque como me pasó a mi, de un problema que era pequeño, se conviertió en un gran problema. No seas cabezón.

Los descansos también forman parte del entrenamiento.

Ayuda a tu cuerpo a recuperar y asimilar toda la carga de trabajo. Tiempo al tiempo.

Como siempre digo,  en la sociedad del “click” lo queremos todo al instante y queremos convertirnos en grandes deportistas de la noche a la mañana.

Y eso, que yo sepa no se puede conseguir. Hagas lo que hagas.

Para ello necesitas tiempo, mucho tiempo. Por lo tanto tómatelo con calma y mucha paciencia y si eres constante, lo conseguirás. Nadie dijo que fuera fácil.

Por el contrario si haces como yo, lamentablemente tu cuerpo te dirás que pares ¿cómo? Lesionándote.

La clave está aquí, no importa lo bueno que pueda ser tu plan de entrenamiento, ni que cambies tu alimentación durante un período, tu visión debe ir más allá.

Practicar triatlón, running… es un estilo de vida. Y si no tienes esto claro te desmotivarás y lo dejarás todo.

Sigue tu plan y no cambies objetivos.

Reflexionando sobre mi lesión, yo lo tengo claro, la clave para mí fue no seguir con mi plan.

Imagino que a muchos le pasará, tienes pensado hacer dos horas de bici o correr 45 minutos a un cierto ritmo y te encuentras con una amigo o incluso te “picas” con los compañeros y lo que tenías planeado se va al garete.

Eso es malo, muy malo. Lo siento mucho, pero nunca hagás más de lo que debes hacer, ni ir más rápido de lo que tendrías que hacer.

Yo estuve durante un mes pasándome en todo lo que mi coach me planificaba, si me mandaba hacer 50 minutos de carrera continua yo hacia una hora y pico,  porque podía más y me sentía bien, si me mandaba hacer 2 horas de bici, hacía 3 horas.

Mi percepción mental no iba acorde con mi estado físico.

Erróneamente salía con gente que estaba o más preparada que yo os sus objetivos eran diferentes y yo por adaptarme a ellos y no estar solo… pues incumplia el plan.

El resultado ya lo sabéis..

Por lo tanto, haz lo que tengas que hacer, aunque te encuentres bien, aunque digas puedo un poco más, no lo hagas.

Date tiempo y sigue el plan. Y en fin eso es todo, vaya chapa os acabo de soltar pero creo que es importante.

Con ello no quiero decir que tenga la verdad absoluta de todo, ni mucho menos, pero simplemente os he contado mi experiencia con mis errores y mis aciertos y si a sola una persona le sirve me daré por satisfecho.

Nos vemos en los entrenos!!!