
Cómprate el que te vayas a poner de verdad, y póntelo el doble de veces de las que crees que hace falta. Ese es el consejo entero, y lo demás son detalles.
Suena simplón, ya lo sé, pero la mayoría de las quemaduras que veo cada verano no son por comprar el solar equivocado: son por echarse la mitad de lo que toca y no volver a echárselo en cinco horas.
Antes de seguir, una cosa que quiero dejar clara desde el principio: yo soy maestro de Educación Física, no dermatólogo. Aquí te cuento lo que sirve para entrenar al sol y lo que no, con la información que hay disponible. Si tienes un lunar que ha cambiado, la piel muy castigada o cualquier duda de salud, eso se lo enseñas a un profesional y no a una página de internet.
El factor no multiplica el tiempo que aguantas al sol
Aquí está el malentendido más gordo de todos, y lo he oído mil veces en el bordillo de la piscina: «me pongo el 50 y ya aguanto todo el día».
Pues no funciona así, porque el número del factor no es un multiplicador de horas. Lo que te dice es qué proporción de la radiación que quema te está filtrando, y ahí la diferencia entre los números altos es mucho menor de lo que parece: un factor 30 filtra alrededor del 97 % de esa radiación y un factor 50 se va al 98 % largo. Del 30 al 50 hay un salto pequeño, y del 15 al 30 bastante más.
Y hay una trampa peor. Ese número se mide en laboratorio poniendo una capa de crema muchísimo más gruesa de la que se pone cualquiera. Casi todo el mundo se echa entre la cuarta parte y la mitad de esa cantidad, así que el factor real que llevas puesto es bastante más bajo que el del bote.
Piensa en la pintura de una pared. El fabricante te dice cuánto cubre dando dos manos bien dadas. Si tú das una mano rápida y aguada, la pared se ve igual de blanca al principio, y a los dos días se transparenta lo de debajo. Con el solar pasa lo mismo, solo que lo que se transparenta es tu espalda.
La conclusión práctica es sencilla: importa muchísimo más la cantidad y la repetición que el número de la etiqueta. Un factor 30 puesto bien y repetido gana por goleada a un factor 50 puesto de mala manera una sola vez.
Por qué te pica en los ojos y por qué eso tiene arreglo
Vamos a lo que de verdad diferencia un solar de deporte de uno de playa, porque el marketing de este sector es una fiesta y conviene traducirlo.
Que no migre con el sudor. Es el problema número uno. Te lo pones en la frente, empiezas a sudar y a los veinte minutos lo tienes en los ojos, escociendo, y ya no ves ni el bordillo. Sale por el mismo sitio por el que entró. La solución no es cambiar de marca sin más, es cambiar de formato en esa zona concreta: un stick sólido en la frente y en las sienes no corre porque no es líquido. Ese truco vale más que cualquier crema cara.
Que no resbale. Una crema grasienta en las manos te convierte el manillar en una pastilla de jabón y te hace bailar las gafas de sol en la nariz. Por eso en deporte van tan bien los geles y las texturas acuosas: entran y se acabó.
Que aguante el agua, con matices. Y aquí va otra que casi nadie sabe. Cuando un bote pone resistente al agua, significa que ha superado una prueba de unos cuarenta minutos metido en el agua. Si pone muy resistente al agua, la prueba es del doble. Eso es todo. No existe el solar impermeable, ni el que dura el día entero, por mucho que lo ponga la caja en letras grandes.
Y ojo con el gesto más traicionero de todos, que no es el agua: es la toalla. Secarte con la toalla te arranca media capa de crema de golpe. Si te secas, te vuelves a dar. Sin excepción.
Cuándo hay que volver a echárselo
Esta tabla te la puedes tatuar, porque es donde se pierde la partida:
| Situación | Qué hacer |
|---|---|
| Antes de salir | Ponértelo entre quince y treinta minutos antes, no en la puerta |
| Salida larga con sol | Repasar cada dos horas, aunque no lo notes |
| Al salir del agua | Repetir siempre, aunque haya sido un rato corto |
| Después de secarte con la toalla | Repetir, sin discusión |
| Sudando mucho | Cada hora en cara y hombros |
| Día nublado de verano | Ponértelo igual: la nube deja pasar buena parte |
| En la nieve o en alta montaña | Más cantidad y más veces: la nieve refleja y te quema por debajo |
Y una lista corta de sitios donde se quema todo el mundo y nadie se echa nada: las orejas, la nuca, el empeine, la raya del pelo, la parte de atrás de las rodillas si vas en bici y el labio inferior. ¿Cuántos de esos te echas tú normalmente? Ya. Yo tampoco, hasta que me pelé las orejas en un triatlón de agosto.
Un apunte que vale más que cualquier crema: la mejor protección no se compra en la farmacia. Una gorra con visera, unas gafas y elegir la hora de salir hacen más por tu piel que subir de factor. Si puedes entrenar a primera o a última hora en pleno verano, hazlo. Tienes las opciones en gorras para correr y en gafas de sol para correr.
Cinco solares y para qué momento es cada uno
No busques aquí el mejor de todos, porque no lo hay. Busca el que te vayas a poner sin pereza, que es el único que funciona. De cada uno te cuento también lo que no me convence.
| Modelo | Para quién es |
|---|---|
| El de cuerpo entero para las salidas largas. Se absorbe rápido y no te deja pringoso. | |
| Pieles que reaccionan a todo: rojeces, granitos, tirantez después de cada crema. | |
| Aguas abiertas, un día entero de bici o cualquier cosa donde no vas a poder reaplicar cómodo. | |
| Nariz, orejas, pómulos y frente. El invento que soluciona lo del escozor en los ojos. | |
| Repasar hombros, cuello y piernas a mitad de salida, sin pelearte con las manos pringosas. |

ISDIN Fotoprotector Fusion Gel Sport SPF 50
mi elecciónEl de cuerpo entero para las salidas largas. Se absorbe rápido y no te deja pringoso.
Lo que hace bien
- Textura de gel que entra en la piel enseguida y no deja película grasienta
- Se puede aplicar sobre piel húmeda, que es cuando de verdad hace falta
- Va bien en zonas con vello, donde una crema espesa es un suplicio
- Muy fácil de encontrar en cualquier farmacia si te lo dejas en casa
Lo que no
- El envase se queda corto si eres de echarte la cantidad correcta, que es bastante más de lo que crees
- En pieles muy grasas puede dar sensación de brillo
- Como todo gel, corre con el sudor si te lo pones muy cerca de las cejas

La Roche-Posay Anthelios SPF 50+
Pieles que reaccionan a todo: rojeces, granitos, tirantez después de cada crema.
Lo que hace bien
- Es la gama que más recomiendan cuando alguien tiene la piel delicada o reactiva
- Muchísimos formatos dentro de la misma familia: fluido, gel, bruma, leche
- Protección frente a UVA muy alta, que es la parte que la etiqueta del factor no te cuenta
- Sin perfume en varias versiones, y eso se agradece en piel sensible
Lo que no
- Tantos formatos confunden: es fácil llevarse el que no era
- Los fluidos de cara dejan un punto blanquecino en pieles morenas
- No está pensada específicamente para deporte, salvo las versiones concretas que lo indican

Riemann P20
Aguas abiertas, un día entero de bici o cualquier cosa donde no vas a poder reaplicar cómodo.
Lo que hace bien
- Es de los que mejor aguantan el agua y el sudor de todo lo que hay en el mercado
- Se seca rápido y no resbala en el manillar ni en las gafas
- Rinde muchísimo por envase
Lo que no
- Lo de «una aplicación al día» es marketing puro: si nadas, sudas o te secas con la toalla, hay que repetir
- Hay que echárselo bastante antes de salir para que agarre, no vale ponérselo en la puerta
- Escuece si te entra en los ojos, así que en la frente mejor otra cosa
- El olor no le gusta a todo el mundo

Stick solar facial SPF 50
Nariz, orejas, pómulos y frente. El invento que soluciona lo del escozor en los ojos.
Lo que hace bien
- Como es sólido, no corre con el sudor: se queda donde lo pones
- Cabe en el bolsillo del maillot o en la riñonera y se reaplica en marcha
- Perfecto para las orejas y para la raya del pelo, que es donde más gente se quema
- No hay que mancharse las manos para usarlo
Lo que no
- Para el cuerpo entero no vale: te haría falta media hora y cuatro barras
- Los que llevan filtros minerales dejan un tono blanquecino que se ve en las fotos
- En invierno se endurece y cuesta que suelte producto

Bruma solar deportiva SPF 50 en spray
Repasar hombros, cuello y piernas a mitad de salida, sin pelearte con las manos pringosas.
Lo que hace bien
- Se aplica en segundos, y eso hace que de verdad lo repitas
- No hay que frotar mucho, así que sirve con la piel mojada
- Es lo más práctico para llegar a la espalda si vas solo
Lo que no
- Con spray casi nadie se echa cantidad suficiente: hay que insistir mucho más de lo que parece
- Con viento se va media dosis al aire
- No lo uses en la cara directamente, siempre en la mano y luego a la cara
Aviso: los enlaces y las fotos de producto llevan a Amazon y son de afiliado. Si compras algo a través de ellos, a ti no te cuesta ni un céntimo más y a mí me llega una pequeña comisión que ayuda a mantener esto en pie. No pongo precios a propósito: cambian cada semana y prefiero que veas el de hoy, no el del día que escribí esto. Selección revisada en agosto de 2026.
Aquí se me acaba a mí el carné
Y ahora la parte en la que me callo y te mando a otro sitio, que es justo lo que hay que hacer cuando uno no es médico.
Hay señales que no se miran en internet ni se consultan con el del club. Un lunar que cambia de forma, de color o de tamaño; uno que pica, sangra o no termina de curarse; una mancha nueva que no se parece a las que ya tenías. Eso es del dermatólogo, y cuanto antes mejor.
Tres cosas más que conviene tener presentes y que se saltan mucho:
- Hay medicamentos que te vuelven mucho más sensible al sol. Algunos antibióticos, algunos antiinflamatorios y algunos tratamientos para el acné, entre otros. Si estás tomando algo y de repente te quemas con nada, pregunta en la farmacia.
- Quemarse de crío pesa mucho. Con niños, sombra y camiseta antes que crema, y crema encima de lo que quede al aire.
- Ninguna crema convierte el sol de las dos de la tarde en algo inofensivo. Si puedes cambiar la hora del entrenamiento, has ganado más que con cualquier bote.
Y algo que se olvida cuando hablamos de sol: entrenar horas al sol de agosto no es solo un asunto de piel. El calor y la deshidratación te tumban antes que la quemadura, y ahí sí que te puedes meter en un lío serio. Bebe, sal a otra hora y no te hagas el valiente. Te puede interesar lo que cuento en la guía de nutrición sobre beber y reponer sales en salidas largas.
Lo que te llevas de aquí cabe en una línea: un solar que te guste ponerte, un stick para la cara y repetirlo cada dos horas y cada vez que te seques. Con eso vas mejor servido que con el bote más caro de la farmacia usado a medias.
¡Nos vemos en los entrenos!


