
Cuando escribí esta comparativa, Garmin te vendía tres relojes con tres nombres distintos y tres páginas distintas: Venu, Venu Sq y Vivoactive 4. Uno era «el elegante», otro «el asequible» y otro «el deportivo». Tres personalidades. Tres campañas.
Pues mira cómo ha quedado la cosa unos años después: los tres están muertos. El Venu original, muerto. El Vivoactive 4, muerto. Y la marca Sq, esa de los relojes cuadrados, Garmin la está enterrando a cámara lenta: las actualizaciones llegan cada vez más de tarde en tarde y el nombre desaparece de los catálogos. Jejeje. Tanta personalidad para durar lo que dura un ciclo olímpico.
Y eso te dice algo importantísimo antes de gastarte un euro: los nombres de familia de Garmin no son categorías, son estanterías de tienda. Se montan y se desmontan según convenga. Lo que de verdad separa un reloj de otro son cuatro cosas tontas: el tamaño de la caja, si la pantalla es AMOLED, si el GPS escucha en una o en dos frecuencias, y si lleva altavoz. Ya está. Todo lo demás lo comparten: el mismo sensor de pulso en la muñeca, la misma aplicación, las mismas métricas de sueño, de estrés y de energía.
Aquellos tres, de hecho, compartían casi todo. La diferencia gorda que había entre ellos era que al Venu Sq básico le faltaba el altímetro, así que no te contaba los desniveles. Lo demás era pantalla, materiales y unos euros arriba o abajo. ¿Merecía tres campañas de publicidad? Tú mismo.
Vamos a lo que has venido, que es qué compras ahora. El sitio del Vivoactive 4 lo ocupa el vívoactive 6, y es el que me parece el más sensato de toda esta zona de la gama. El del Venu lo ocupa el Venu 4, que es más bonito, más completo y bastante más caro. Y para quien quiera algo pequeño y discreto, que era buena parte del público del Venu Sq, está el Lily 2 Active, el reloj más pequeño de Garmin que lleva GPS metido dentro de verdad.
Meto un cuarto que no es de esta familia a propósito, el Forerunner 165, porque me llegan muchísimos mensajes de gente que compró un Venu «para empezar a correr» y a los tres meses lo cambió. Si tu plan es entrenar en serio, el reloj bonito no es tu reloj, triloco. Duele, pero es así.
Verás que aquí no aparece ni un precio. Es a propósito: cambian cada semana y un número escrito en agosto es una mentira en octubre. Mira tú el precio del día y usa esto para saber cuál te toca.
| Modelo | Para quién es |
|---|---|
| El heredero directo del Vivoactive 4 y el que compensa para casi todo el mundo. | |
Garmin Venu 4 | Si quieres que además de medirte, el reloj quede decente con camisa. |
Garmin Lily 2 Active | Muñeca pequeña y ganas de que no parezca un reloj de submarinista. |
| Si lo que quieres es entrenar y lo de reloj inteligente te da bastante igual. |

Garmin vívoactive 6
mi elecciónEl heredero directo del Vivoactive 4 y el que compensa para casi todo el mundo.
Lo que hace bien
- Unos 36 gramos con la correa: pesa menos que muchas pulseras
- Pantalla AMOLED y más de 80 modos de actividad
- Hasta 11 días de batería y unas 21 horas con el GPS encendido
- Vale más o menos la mitad que el Venu 4 haciendo casi lo mismo
Lo que no
- GPS de una sola frecuencia: entre edificios altos se despista
- Ni altavoz ni micrófono, así que nada de llamadas desde la muñeca
- Un único tamaño de caja, 42 mm. Muñeca fina, pruébatelo antes
Garmin Venu 4
Si quieres que además de medirte, el reloj quede decente con camisa.
Lo que hace bien
- Caja y bisel de acero inoxidable, en 41 y en 45 mm
- GPS multibanda, el que de verdad afina
- Altavoz y micrófono para llamadas y asistente de voz
- Linterna integrada, que suena a chorrada hasta que sales de noche
Lo que no
- Cuesta casi el doble que el vívoactive 6 y para entrenar no da el doble
- Pesa bastante más y en tiradas largas se nota
- Apuntar el café y el alcohol a mano es simpático, pero no te va a cambiar la vida
Garmin Lily 2 Active
Muñeca pequeña y ganas de que no parezca un reloj de submarinista.
Lo que hace bien
- El Garmin más pequeño que lleva GPS de verdad dentro
- Caja metálica y pantalla que desaparece cuando está apagada
- Alrededor de 9 días de batería
Lo que no
- Unas 9 horas con el GPS: en una prueba larga se te apaga a medias
- Métricas de entrenamiento muy por debajo de un Forerunner
- Pantalla pequeña: los datos, los justos

Garmin Forerunner 165
Si lo que quieres es entrenar y lo de reloj inteligente te da bastante igual.
Lo que hace bien
- Unos 39 gramos y pantalla AMOLED
- Métricas de carrera muy por encima de cualquier Venu
- Alrededor de 11 días de batería
- Hay versión con música dentro
Lo que no
- No tiene modo triatlón: graba los tres deportes por separado
- GPS de una sola frecuencia
- De reloj para salir a cenar tiene poco
Aviso: los enlaces y las fotos de producto llevan a Amazon y son de afiliado. Si compras algo a través de ellos, a ti no te cuesta ni un céntimo más y a mí me llega una pequeña comisión que ayuda a mantener esto en pie. No pongo precios a propósito: cambian cada semana y prefiero que veas el de hoy, no el del día que escribí esto. Selección revisada en agosto de 2026.
Si te fijas, la recomendación no depende de para qué deporte los venden. Depende de otra cosa: de si el reloj está encima de ti veinticuatro horas o solo mientras entrenas. Ese es el corte de verdad. Un Venu 4 con su acero y su linterna tiene todo el sentido si lo llevas al trabajo, a dormir y a la boda de tu primo. Si te lo pones solo para salir a rodar y el resto del día está en el cajón, estás pagando el acero, la linterna y el altavoz para nada.
Te lo pongo con una comparación de andar por casa, que es como lo entiendo yo. Es la diferencia entre un coche y una furgoneta de trabajo. Los dos te llevan al mismo sitio. Uno lo eliges por cómo se ve y por lo cómodo que va; el otro, por lo que aguanta cargado. Preguntar «¿cuál es mejor?» no tiene respuesta hasta que dices qué vas a hacer con él.
Dos avisos y te dejo, que son los dos motivos por los que la gente devuelve estos relojes. El primero: si haces triatlón, ninguno de estos te sirve del todo. Ni el vívoactive, ni el Venu, ni el Forerunner 165. Ninguno encadena natación, bici y carrera como una sola actividad con sus transiciones, así que acabarías parando y cambiando de modo a mano en medio de la carrera, empapado y con prisa. Para eso hace falta un Forerunner de gama media para arriba, y lo tienes todo contado en la comparativa de relojes para triatlón.
El segundo: el GPS de una sola frecuencia. Suena a chorrada técnica y no lo es. Piensa que preguntar la calle a una sola persona funciona casi siempre; el problema son los días que esa persona se equivoca. El multibanda es preguntárselo a dos y comparar. En campo abierto no vas a notar la diferencia ni queriendo. En una calle estrecha con edificios de ocho plantas, tu ritmo bailará como un flan y te preguntarás por qué el reloj dice que has hecho un kilómetro en tres minutos. Ojalá, trilocos. No lo has hecho.
¿Y si lo que buscabas era una pulsera pequeñita en vez de un reloj? Cuidado con una cosa, que es el disgusto más habitual de todos: la mayoría de pulseras de actividad de Garmin, la vívosmart entre ellas, no llevan GPS propio y tiran del móvil. Si tu ilusión era salir a andar o a correr sin el teléfono encima, esa no es. El Lily 2 Active sí lo lleva, y por eso está en la lista. Te puede interesar el repaso completo a las mejores pulseras de actividad antes de decidir.
Y ya que estás mirando muñeca, te puede interesar también el repaso a los mejores relojes Garmin, donde comparo la gama entera de arriba abajo, y la de relojes GPS para correr si quieres ver qué están haciendo las otras marcas. Que Garmin es muy grande, pero no es la única.
Una última cosa, y con esta me quedo tranquilo: cuando el reloj empiece a hablarte de zonas de frecuencia cardiaca, no te fíes de las que trae de fábrica. Salen de una fórmula genérica y a un montón de gente le quedan torcidas. Calcula las tuyas con la calculadora de zonas, mete los números en el reloj y verás cómo de repente todo lo que te cuenta empieza a tener sentido. Cuesta un minuto.
¡Nos vemos en los entrenos!


