
Aquella luz trasera GVDV ya no la vas a encontrar. He mirado hoy y en las tiendas online españolas no queda ni una ficha de la marca en pie; ni la luz que probamos ni ninguna otra. Así que si has llegado buscándola concretamente, malas noticias y te las doy en la primera línea, que para eso has entrado.
Lo que sí te sirve es todo lo demás. Qué la hacía buena, qué es lo que de verdad importa en una luz trasera —que no es lo que te venden— y qué comprarías hoy en su lugar. Vamos por partes.
La prueba de entonces, tal cual
La probamos durante varios días y con luces distintas, y el resumen es que sorprendía. Era una luz de treinta LED que daba unos cien lúmenes. Pesaba menos de treinta gramos. Se recargaba por USB en un par de horas y aguantaba entre seis y siete horas en modo fijo a máxima potencia. Bastante más si la ponías en parpadeo, claro.
Los plásticos y las gomas se sentían sólidos. Traía varias gomillas de distintos tamaños para montarla en cualquier tija. Y se manejaba entera con un solo botón: una pulsación para encender, el botón mantenido para regular la intensidad, y pulsaciones seguidas para pasar por los seis modos —fijo bajo, medio y alto, y parpadeo lento, medio y rápido—. Sencilla como el interruptor de casa.
A pleno sol se veía, sin más. Donde de verdad brillaba era con nublado, lluvia o a la hora del amanecer y del atardecer, que es cuando más atropellos hay. La pusimos al lado de una Lupine de 160 lúmenes, que costaba varias veces más. La diferencia se veía, sí. Pero no era el abismo que uno esperaría por el precio.
Lo que de verdad importa en una luz trasera
Y aquí viene lo que aprendimos de aquella prueba y que sigue valiendo hoy, con GVDV o sin ella.
El ángulo pesa más que los lúmenes. Una luz de trescientos lúmenes que solo se ve desde atrás en línea recta te protege menos que una de cien que se ve también desde los lados. Piensa en el coche que sale de una rotonda o de un cruce: ese no te está mirando por detrás, te está mirando de lado. La GVDV acertaba justo ahí, y por eso la recomendamos en su día.
El parpadeo no siempre es mejor. Un destello llama la atención, sí, pero también le hace más difícil al conductor calcular a qué distancia estás. La combinación que más recomiendan los que estudian esto es llevar dos luces: una fija que dé referencia de distancia y otra parpadeando que te haga notar. Si solo llevas una, en carretera abierta yo iría en fijo.
De día también. Esto es lo que más ha cambiado desde que escribimos aquella prueba. Llevar luz de día en carretera reduce el riesgo de forma clara, y por eso todas las marcas han sacado modelos con «visibilidad diurna». No es marketing esta vez.
El soporte es la pieza que falla. Nadie mira el soporte al comprar y es lo primero que se rompe o se abre en un bache. Si la luz se te cae en la carretera, los lúmenes que tuviera dan bastante igual, ¿no crees?
Qué compraría yo ahora
La sustituta natural de la GVDV es la CatEye Viz 150. Cuesta poco y pesa poco. Y tiene esa lente envolvente que se ve desde los lados, que era exactamente la virtud de la vieja. Si sales por carretera abierta también de día, sube a la Viz 450, que ya es una luz de visibilidad diurna en serio. Y si tu bici es la de ir al trabajo, la Knog Blinder se pone y se quita en dos segundos con su silicona, que es lo que de verdad usas cuando la aparcas en la calle.
Aparte va el Garmin Varia, y es honesto decir que no es la misma categoría de producto. Es una luz trasera que además lleva radar. Detecta coches que vienen por detrás y te avisa en el reloj o en el ciclocomputador antes de que los oigas. Cuesta varias veces lo que cuesta una luz normal y no te va a hacer más rápido, pero cambia cómo te sientes en una carretera con tráfico. Si sales solo y por carreteras estrechas, trilocos, es de las pocas compras de material que se justifican por algo que no es el rendimiento.
| Modelo | Para quién es |
|---|---|
| La heredera directa de la GVDV: barata, ligera y con visibilidad lateral. | |
| Si sales de día por carretera abierta y quieres que te vean de lejos. | |
| Ciudad y bici de diario. Se ve, se engancha en dos segundos y no se cae. | |
| Carretera con tráfico. Es luz trasera y además radar que avisa de coches. |

CatEye Viz 150
mi elecciónLa heredera directa de la GVDV: barata, ligera y con visibilidad lateral.
Lo que hace bien
- Lente envolvente que se ve también desde los lados, que era la gracia de la GVDV
- 150 lúmenes según CatEye, más que suficiente para carretera de noche
- Recargable por USB, sin pilas sueltas
- CatEye lleva décadas haciendo luces y sus soportes no se rompen a la primera
Lo que no
- Con la potencia máxima la batería se va rápido, como en todas
- El soporte de goma es cómodo pero baila en tijas aerodinámicas
- De día, a pleno sol, se queda justa

CatEye Viz 450
Si sales de día por carretera abierta y quieres que te vean de lejos.
Lo que hace bien
- 450 lúmenes según CatEye: es una luz de visibilidad diurna de verdad
- Misma lente envolvente que la 150, con mucha más potencia detrás
- Varios modos, para bajar el consumo cuando no hace falta tanto
- Recargable por USB
Lo que no
- Más grande y más pesada que la pequeña
- A tope de potencia dura poco: hay que usarla con cabeza
- Cuesta bastante más que la 150 y para ciudad es exagerada

Knog Blinder Rear Square
Ciudad y bici de diario. Se ve, se engancha en dos segundos y no se cae.
Lo que hace bien
- Silicona integrada: se pone y se quita sin herramientas ni gomas sueltas
- El dibujo de LED se distingue de un faro de coche, y eso ayuda a que te vean
- Aguanta la lluvia sin dramas
- Muy compacta: cabe en el bolsillo del maillot
Lo que no
- Menos potente que las de carretera: para carretera abierta de noche, se queda corta
- La correa de silicona se acaba dando de sí con los años
- El puerto de carga va integrado y si se estropea, adiós luz

Garmin Varia RTL515
Carretera con tráfico. Es luz trasera y además radar que avisa de coches.
Lo que hace bien
- Detecta coches que se acercan por detrás y te avisa en el ciclocomputador o el reloj
- Cambia el patrón de destello cuando detecta un coche, para llamar más la atención
- Cambia la forma de salir a la carretera más que ninguna otra cosa que puedas comprar
- Se conecta con Garmin y también con varias aplicaciones de móvil
Lo que no
- Cuesta varias veces lo que cuesta una luz trasera normal
- Necesitas una pantalla donde ver los avisos: sin ella pierde media gracia
- Da falsos avisos de vez en cuando, sobre todo en ciudad
- Es voluminosa y pesa lo suyo para lo que es
Aviso: los enlaces y las fotos de producto llevan a Amazon y son de afiliado. Si compras algo a través de ellos, a ti no te cuesta ni un céntimo más y a mí me llega una pequeña comisión que ayuda a mantener esto en pie. No pongo precios a propósito: cambian cada semana y prefiero que veas el de hoy, no el del día que escribí esto. Selección revisada en agosto de 2026.
Aquí no verás ni un precio, y es a propósito: las luces entran y salen de oferta cada dos por tres y un número escrito hoy no vale nada dentro de un mes. Míralo tú en la ficha el día que compres.
Te puede interesar la comparativa completa de luces traseras, con más modelos y con el detalle de qué configuración evita de verdad el atropello. Y ojo, que la mitad de la gente que busca luz trasera necesita en realidad las dos: ahí tienes las luces delanteras con cuántos lúmenes hacen falta según dónde salgas.
Y ya que hablamos de no dejarse la piel en el asfalto, el casco es lo otro donde no se ahorra.
¡Nos vemos en los entrenos!


