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Medidores de potencia: pedal, biela o plato, y cuál te toca a ti

Antes de elegir marca hay que elegir sitio: pedal, biela o plato. Cada uno tiene una pega que no te cuentan hasta que ya lo llevas montado en la bici.

Actualizado el El Último Triatleta · publicado originalmente en · 7 min de lectura
mejores medidores de potencia

¿De verdad vas a usar los vatios, o los vas a mirar en casa el domingo por la noche y ya está? Contéstate antes de seguir leyendo, porque esa pregunta decide si lo que viene después es una compra sensata o un capricho caro con forma de pedal.

Y no lo pregunto por fastidiar. Conozco a gente que lleva potenciómetro cuatro años y sigue saliendo a rodar «como le pide el cuerpo», lo cual está muy bien, pero para eso no hacía falta el aparato. En cambio, si haces series por vatios, si preparas un medio o si te machaca la montaña y quieres dosificar, entonces sí: esto es de lo poco que se compra en ciclismo que de verdad cambia cómo entrenas.

Para qué sirve, dicho en dos frases

El pulso te dice cómo lo está pasando tu cuerpo. La potencia te dice cuánto trabajo estás haciendo de verdad, ahora mismo, sin retraso.

Piénsalo como un coche. Las pulsaciones son el ruido del motor: suben con la cuesta, suben con el calor, suben si has dormido mal y suben si te has tomado tres cafés. Los vatios son el cuentakilómetros. Da igual el calor, el café y la noche mala: si el marcador pone 220, estás produciendo 220. Por eso el pulso sirve para saber cómo estás y la potencia sirve para saber qué has hecho.

Y por eso mismo, un potenciómetro sin un número de referencia no vale para gran cosa. Te puede interesar pasarte antes por la calculadora de FTP y por los vatios por kilo, que es donde esos números empiezan a significar algo.

Cuatro sitios donde meter el sensor, cuatro pegas distintas

Aquí está la decisión de verdad, y casi nadie la plantea así. Antes de mirar marcas, decide en qué parte de la bici quieres el aparato, porque eso condiciona todo lo demás: lo que te cuesta, lo que pesa, si lo puedes mover a otra bici y hasta qué información vas a ver en la pantalla.

Dónde vaLo buenoLo malo
En los pedalesSe cambia de bici en cinco minutos con una llave. Mide las dos piernas de verdadTe obliga a usar sus calas. Y come todos los golpes
En la bielaLo más barato para entrar. Ligero y protegidoSe queda casado con esa bici. Puede rozar con algunos cuadros
En el platoEl sitio más protegido. Muy fiable a largo plazoTe ata a una transmisión concreta. Moverlo es cosa de taller
En el bujePrácticamente no existe: ya no se fabrica

La última fila merece una explicación, porque hay artículos por ahí que siguen recomendando bujes con medidor. Los bujes PowerTap fueron durante años una opción estupenda: comprabas una rueda, la ponías en la bici que quisieras y listo. SRAM compró la marca y dejó de venderlos. Así que si lees por ahí que te compres un buje medidor, ese artículo lleva años sin actualizarse.

De las tres que quedan, la respuesta corta para la mayoría es pedales, y la razón no tiene nada que ver con la tecnología. Es que si tienes bici de carretera, bici de triatlón y rodillo, los pedales se pasan de una a otra con una llave Allen mientras esperas a que el café salga. Una biela no. Un plato, menos todavía.

¿Y cuándo no elegirías pedales? Si ya tienes unas calas que te encantan y no piensas cambiarlas, si haces montaña de la brava y te da miedo destrozarlos contra las piedras, o si el presupuesto manda y solo quieres empezar a ver números sin más.

Una pierna o dos, que es la trampa de los baratos

Casi todos los medidores baratos miden solo la pierna izquierda y multiplican por dos. Suena razonable. No lo es tanto.

Es como pesarte apoyando un solo pie en la báscula y multiplicar el resultado por dos. Si estuvieras perfectamente repartido, saldría clavado. Pero nadie está perfectamente repartido, y lo peor no es el desequilibrio en sí: es que ese desequilibrio se mueve. Cambia cuando aprietas, cambia cuando te cansas, cambia si vienes de una lesión y cambia entre ir sentado y ir de pie.

O sea que el error no es un número fijo que puedas restar y quedarte tranquilo. Va cambiando por debajo mientras entrenas.

Dicho esto, y aquí me vas a ver menos radical de lo que esperabas: para entrenar tú solo, con una pierna vale de sobra. Porque lo que te importa no es el valor absoluto, sino comparar tus números de hoy con los tuyos de hace dos meses, medidos con el mismo aparato y con el mismo error. Si el error es parecido siempre, la progresión se ve igual de bien. Compra el de una pierna si el presupuesto aprieta, y no mires atrás.

Ahora, si vas a comparar tus vatios con los de otro, o si quieres saber si estás compensado tras una lesión, entonces necesitas los dos lados y no hay más que hablar.

Cinco potenciómetros y para quién es cada uno

Van cinco, cubriendo las tres formas de medir que siguen vivas. De cada uno te cuento lo que no me gusta, que es la parte que suele faltar en estas listas.

ModeloPara quién es
Favero Assioma PRO RLmi elecciónEl pedal de carretera con calas Look. Si no tienes una razón fuerte para otra cosa, este.
XCADEY XPOWER-S G2Entrar en los vatios sin cambiar de pedales ni de calas, si tu biela lleva anclaje de cuatro brazos.
Wahoo Speedplay POWRLINK DuoMedir en los dos pedales yendo en calas Speedplay, las de doble cara y flotación regulable.
SRAM Rival AXS (medidor en la biela)La forma más barata de empezar a medir vatios sin cambiar de pedales ni de calas.
Quarq DZero DUBQuien quiere el medidor en el plato, lejos de los golpes, y ya monta transmisión SRAM.

Favero Assioma PRO RL

mi elección

El pedal de carretera con calas Look. Si no tienes una razón fuerte para otra cosa, este.

Lo que hace bien

  • Precisión declarada del 1 % en todo el rango, con compensación de temperatura activa
  • 160 horas de batería recargable tras la última actualización, que es más de lo que dan sus rivales
  • 130 gramos por pedal: de los más ligeros con medidor dentro
  • El medidor va en el eje, así que puedes cambiar el cuerpo del pedal y pasar de una cala a otra sin comprar otro potenciómetro

Lo que no

  • Se vende por parejas, o sea que no hay versión barata de una sola pierna
  • No lleva el emparejamiento Bluetooth cifrado que sí trae Garmin
  • Los pedales se llevan todos los golpes contra bordillos y suelos de garaje
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XCADEY XPOWER-S G2

XCADEY XPOWER-S G2

Entrar en los vatios sin cambiar de pedales ni de calas, si tu biela lleva anclaje de cuatro brazos.

Lo que hace bien

  • Va montado en la araña del plato, así que recoge el empuje de las dos piernas juntas
  • Ahí no llegan los bordillos ni los golpes de garaje que se comen los pedales
  • Encaja en bielas con anclaje BCD 104, de las más extendidas en montaña
  • Transmite por ANT+ y Bluetooth, así que lo ve cualquier ciclocomputador

Lo que no

  • Es de marca pequeña: si falla, el servicio técnico no está a la vuelta de la esquina
  • Solo sirve si tu biela lleva ese anclaje concreto; con otra transmisión no hay nada que hacer
  • No da el reparto entre pierna izquierda y derecha
  • Cambiarlo de bici obliga a desmontar platos, no son cinco minutos en el garaje
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Wahoo Speedplay POWRLINK Duo

Wahoo Speedplay POWRLINK Duo

Medir en los dos pedales yendo en calas Speedplay, las de doble cara y flotación regulable.

Lo que hace bien

  • Mide en los dos pedales por separado, así que ves el reparto real entre una pierna y la otra
  • La cala Speedplay engancha por las dos caras: no tienes que darle la vuelta al pedal para salir
  • La flotación se regula, cosa que ninguna otra cala de carretera te deja tocar
  • Batería recargable y transmisión por ANT+ y Bluetooth a la vez

Lo que no

  • Las calas Speedplay se gastan rápido si andas mucho con ellas puestas, y son su propio repuesto
  • La plataforma de contacto es pequeña y no le sienta bien a cualquier pie
  • No hay versión de una sola pierna para entrar más barato
  • Es un sistema cerrado: si dejas Speedplay, dejas también el potenciómetro
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SRAM Rival AXS (medidor en la biela)

La forma más barata de empezar a medir vatios sin cambiar de pedales ni de calas.

Lo que hace bien

  • El medidor va montado en la biela izquierda, así que sigues con los pedales y las calas que ya tienes
  • El brazo de biela es un sitio mucho más protegido que un pedal: ahí no llegan los bordillos
  • Es la puerta de entrada más asequible a los vatios dentro de una transmisión de marca conocida
  • Si ya montas grupo AXS, se empareja con el resto sin pelearte con nada

Lo que no

  • Mide solo la pierna izquierda y dobla el dato: si estás descompensado, te miente
  • Se queda pegado a esa biela y a esa bici; pasarlo a otra significa cambiar de biela
  • Obliga a montar biela y eje pedalier de SRAM, así que no vale para cualquier bici
  • Cambiar de plato o de longitud de biela deja de ser un capricho pequeño
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Quarq DZero DUB

Quien quiere el medidor en el plato, lejos de los golpes, y ya monta transmisión SRAM.

Lo que hace bien

  • Va en la araña del plato, el sitio más protegido de toda la bici
  • Unas 200 horas con una pila de botón corriente
  • Puedes cambiar de platos sin volver a calibrar nada, gracias a su sistema OmniCal
  • Se pone a cero solo mientras ruedas y transmite por ANT+ y por Bluetooth

Lo que no

  • Precisión declarada del 1,5 %, algo peor que la del 1 % de los pedales
  • Te obliga a montar su biela y su eje pedalier, así que no vale para cualquier bici
  • Cambiarlo de bici es tarea de taller, no de cinco minutos en el garaje
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Tres cosas que cambian tus datos más que la marca

Con el aparato ya montado, estas tres pesan más que cualquier discusión de foro sobre quién mide mejor.

  • Ponlo a cero antes de cada salida. Se hace en diez segundos desde el ciclocomputador, con la bici quieta y sin peso en los pedales. Los metales se dilatan con el calor y el sensor se va desviando; si sales de casa a diez grados y acabas a treinta, sin poner a cero puedes estar leyendo mal sin enterarte.
  • No compares tus vatios con los de tu compañero. Dos aparatos con un 1 % de margen cada uno pueden llevarse un buen puñado de vatios entre ellos y los dos estar dentro de lo prometido. Es como dos básculas de baño que te dan 70,4 y 70,9: ninguna miente, simplemente no son la misma báscula. Compárate contigo, y ahórrate el disgusto.
  • La cadencia también la mide él. Casi todos te dan pedaladas por minuto sin sensor aparte, así que ese cacharrito viejo del radio de la rueda puedes jubilarlo.

Una cosa más, que no cabe en la lista pero importa. Los primeros meses vas a estar mirando la pantalla todo el rato, y eso hace que pedalees peor, a tirones, persiguiendo un número. Se pasa. Ponte el campo de potencia en una pantalla secundaria durante un par de semanas y deja el promedio de tres segundos a la vista, que es mucho más estable que el dato instantáneo.

Antes de gastarte el dinero

Si no tienes un ciclocomputador decente, cómprate eso primero. Un potenciómetro sin nada que muestre y guarde los datos es un sensor hablando solo, y el móvil en el manillar bajo la lluvia no es una solución seria.

Y si entrenas mucho en casa, mira antes qué rodillo tienes: los rodillos interactivos ya miden potencia por su cuenta. No es la misma medida que la de un potenciómetro en la bici, y para nada es intercambiable, pero para empezar a entender de qué va esto te sobra y no te cuesta nada más.

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Te puede interesar la guía de ciclismo para triatlón, que es donde está el resto del material y el orden en que conviene comprarlo, y también los pedales automáticos para triatlón, porque si vas a cambiar de pedales de todas formas, ese es el momento de pensarlo entero.

¡Nos vemos en los entrenos!

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