
Te instalas una app para correr y a los tres meses tienes tres, con el historial partido entre todas.
Vamos a ahorrarte eso.
Todas miden lo mismo
Empecemos por lo importante: en precisión de GPS y de distancia son prácticamente iguales, porque todas usan el mismo chip de tu móvil.
Lo que las diferencia está en otro sitio: qué hacen con esos datos y qué te dan alrededor.
Strava
Es la red social. Ese es su producto real, no el cronómetro.
Lo que hace bien:
- Los segmentos. Tramos que la gente define y en los que compites contra todos los que han pasado por ahí. Es adictivo y es divertido.
- La comunidad. Si tu grupo está en Strava, tú vas a estar en Strava. Así de simple.
- Se conecta con todo. Garmin, Coros, Polar, Suunto, Wahoo: todos vuelcan ahí sin que hagas nada.
- Los mapas de calor para descubrir por dónde corre la gente en una ciudad nueva. Es de lo más útil que tiene y casi nadie lo usa.
Lo que no: han ido moviendo detrás del muro de pago cosas que antes eran gratis, incluida buena parte del análisis. Y los segmentos empujan a apretar días que tocaba rodar suave, que es un problema de entrenamiento de verdad.
Runkeeper
La sencilla. Lleva desde antes que casi todas y sigue haciendo bien lo básico.
Su punto fuerte son los planes de entrenamiento guiados por voz: te va diciendo cuándo apretar y cuándo aflojar, que para alguien que empieza vale más que cualquier gráfica. La versión gratuita es de las más completas que quedan.
A cambio: comunidad pequeña, análisis básico y una interfaz que se nota veterana.
Adidas Running (la antigua Runtastic)
Cambió de nombre pero es la misma app. Muy centrada en retos y en la parte social de marca, con planes de entrenamiento decentes en la versión de pago.
Funciona bien y no destaca especialmente en nada. Si ya estás dentro, no hay razón para cambiarse; si empiezas de cero, tampoco hay una razón fuerte para elegirla.
MapMyRun
De Under Armour. Su punto fuerte es el mapeo de rutas: encontrar y crear recorridos, ver qué distancia tiene un circuito antes de salir.
Y tiene una particularidad interesante: se integra con zapatillas con chip para dar datos de técnica de carrera. Si eso no te interesa, es una app correcta más.
Cuál te toca
Sin rodeos:
- Sales con gente o quieres ver lo que hacen otros: Strava. No hay discusión, la comunidad está ahí.
- Empiezas y quieres que alguien te diga qué hacer: Runkeeper, por los planes por voz.
- Ya tienes reloj Garmin, Coros o Polar: usa su app para analizar y Strava solo para compartir. La app de tu reloj tiene datos que ninguna de estas cuatro ve.
- Quieres descubrir rutas nuevas: MapMyRun, o el mapa de calor de Strava.
Piénsalo como el móvil y la cámara de fotos. El móvil te sirve para todo y lo llevas siempre encima. La cámara buena hace mejores fotos pero solo la sacas cuando de verdad importa. Aquí igual: la app del reloj es la cámara, y Strava es el sitio donde enseñas las fotos.
El error de tenerlas todas
Y aquí va el consejo de verdad, triloco: elige una para el historial y no la cambies.
El valor de estas apps aparece con los años, cuando puedes mirar atrás y ver qué hacías hace tres temporadas. Un historial partido entre cuatro apps no vale para nada.
Si un día quieres cambiarte, casi todas permiten exportar en formato GPX o TCX. Hazlo antes de borrar nada.
¿Compensa pagar?
Depende de una sola cosa: si tienes reloj o no.
Sin reloj, la versión de pago de una de estas puede tener sentido: es lo único que te da análisis y planes.
Con reloj, casi nunca. Garmin Connect, Coros y Polar Flow te dan gratis un análisis mejor que el de cualquiera de estas cuatro, y con datos que ellas no tienen: carga, recuperación, variabilidad. Ahí Strava es solo el escaparate.
Te puede interesar cómo leer esos datos en entender los datos de tu reloj, y la comparativa de relojes para empezar a correr si aún no tienes uno.
¿En cuántas apps tienes entrenamientos ahora mismo? Si son más de dos, elige una esta semana y exporta el resto.
¡Nos vemos en los entrenos!


