9 Hábitos de entrenamiento de los campeones olímpicos de natación

Crear algunos hábitos de entrenamiento en tú en día a día es una forma de mejorar tu rendimiento y mantenerte centrado en tu objetivo. Los nadadores olímpicos al igual que muchos campeones de otras disciplinas deportivas tienen una línea determinada de proceder que les ha permitido lograr la victoria satisfactoriamente.

Independientemente de que quieres aprender a manejar la derrota, superar malos momentos o proponerte mejores metas, la ayuda perfecta puede venir de las estrellas del deporte. Quienes después de todo, son las personas idóneas para saber por lo que debes atravesar en ese duro trayecto, han “caminado” el mismo trayecto que tú.

Hábitos de entrenamiento de natación

Justamente es lo que verás a lo largo de este post, 9 hábitos de entrenamiento aplicados por los ganadores olímpicos en natación. Sigue sus recomendaciones para encaminarte al logro de tu meta, y quien sabe, algún día seas uno de ellos.

Hábitos de entrenamiento

1.    Relájate, no te apresures.

Es cierto que, plantearte algunas metas resulta alentador y una gran fuente motivacional, principalmente cuando sientes que no puedes más. También, viene como anillo al dedo al momento de iniciar el entrenamiento y cuando no tienes tantas ganas de dar el primer paso.

Sin embargo, esto puede volverse en tu contra cuando te sobrecargas pensado en todo lo que te queda por delante, generando tensión y afectando tu rendimiento.

Ahora bien, por tu beneficio, no te concentres más de la cuenta en toda la distancia que te resta por recorrer. En su lugar, ve un paso a la vez, poniendo especial atención a lo que sucede en ese momento y, quien sabe, vislumbrar el próximo paso.

El campeón olímpico de la NCAA y mundial, Caeleb Dressel, alega lo siguiente:

“Se concentra en los pequeños pasos del camino”, agregando entretanto. “Es tener una gran práctica mañana por la mañana y tratar de mejorar durante esas dos horas, luego seguir adelante y tener un gran día. Es realmente como tener una linterna frente a ti y asegurarte de dar el paso correcto hacia la luz al final del túnel”.

Es posible, que de entrada te sientas algo desorientado con ese consejo, pero tres simples, pero eficientes formas para aplicarlo son las siguientes:

  • Intenta plantearte ciertas mejoras que puedas ir perfeccionando con el tiempo y el entrenamiento.
  • Cuando te fijes grandes metas, divídelas en varias partes que te faciliten el proceso y puedas manejar sin problemas.
  • Mantén una actitud positiva, pensando que la siguiente vuelta lo hará mejor.

2.    Duerme lo suficiente

En el mundo deportivo ya es normal toparse con comentarios populares provenientes tanto de los mismos atletas, como entrenadores y otros conocedores, donde manifiestan que:

 “Los ganadores no se forman durante el entrenamiento, sino en las horas intermedias a este”.

En otras palabras, es obvio que el entrenamiento es fundamental para lograr cruzar la meta en cualquier disciplina. Sin embargo, tu avance como deportista abarca aspectos que van más allá de una intensa preparación atlética, en este caso, se trata llanamente de dormir mucho.

hábitos de entrenamiento de medallistas olímpicos de natación (1)

Sí, leíste bien, dormir mucho. Quizás pienses que es algo absurdo, pero analizando la situación donde te pasas varias horas entrenando sin parar, dormir es fundamental. Incluso puedes considerarlo como una extensión de tu formación deportiva.

Descansar es tan importante como el propio entrenamiento.

Independientemente, de que te hayas vuelto cada vez más resistente, tu cuerpo grita por un descanso apropiado, sobrecargarlo es contraproducente para tu desempeño.

Checa el fiel caso del medallista olímpico de 100 metros estilo libre, Nathan Adrian, quien acude a largas sesiones de sueño reparador luego de un exhaustivo entrenamiento. En ocasiones, puede llegar a dormir hasta 12 horas al día, como lo expresa:

«En el campo de entrenamiento, duermo de 10 a 12 horas al día, porque son más de ocho horas por la noche, luego una siesta de dos horas entre los entrenamientos, luego lo que pueda encontrar más tarde», agregando. «Es increíble. Pero es muy necesario”.

Claramente, la duración de tus siestas variará según el nivel de intensidad al que te sometes. No obstante, de los hábitos de entrenamiento este será uno de los más reconfortantes.

3.    Aliméntate como el campeón que eres

La alimentación balanceada es de vital importancia en muchos ámbitos de la vida, y en la natación particularmente es bien estricta y necesaria. Se sabe que comer sanamente es esencial para un adecuado desenvolvimiento, la energía para afrontar el día a día depende de la dieta que lleves.

De los hábitos de entrenamiento expuestos, este es uno que gracias a su correcta aplicación llevó a la cima olímpica a un reconocido atleta estadounidense. Ryan Murphy, ganador de la medalla de oro en los 100 y 200 metros espalda y en el 4 x 100 metros combinado. Este campeón expresa que su dieta jugó un papel clave en su participación en las Olimpiadas de Río de Janeiro 2016:

«Comer bien fue enorme para mí este año, probablemente el primer año en que realmente tomé la dieta en serio», quien agrega. “Básicamente, no tuve una mala práctica durante tres meses seguidos, solo porque sentía que estaba haciendo todo bien”.

Cuando llevas una vida activa donde tienes que entrenar cada día bajo una intensidad bastante comprometedora, la alimentación puede ser la clave para culminar la sesión exitosamente. Es de recordar, que de allí surge tu fuente de energía.

4.    Concéntrate en tu entrenamiento

Para empezar, tienes que estar al tanto de que los entrenamientos de natación se caracterizan por tener una duración bastante extensa y demandante. Las largas horas que tienes que estar dando lo mejor de ti bajo el agua en esas prácticas puede generarte cierta distracción luego de cierto tiempo.

Después de estar nadando por muchas horas, llega el momento en que tu concentración flaquea y empiezas a pensar en otras tantas cosas que no vienen ni al caso.

Sin embargo, no es un secreto que todas esas distracciones te pasarán factura tarde o temprano y querrás haber actuado de otra manera. Por ello, dentro de los hábitos de entrenamiento que suelen aplicar los nadadores de élite es mantener una concentración de acero. Conservan un único enfoque en lo que tienen ante ellos, la piscina, saben perfectamente que al final valdrá la pena.

La 12 veces medallista olímpica, Natalie Coughlin expresa claramente la ventaja de sostener este hábito tan elemental.

“Tienes que escuchar lo que está pasando con tu cuerpo. Así es como te mejorarás más a ti mismo». Alegando además que, «Es muy importante estar presente y en el momento presente».

5.    Aprende de intentar y fallar

Muchas de las cosas que hoy en días están a tu alcance, es gracias a los innumerables estudios y pruebas que se realizaron sobre ellas. En la natación pasa igual, pues cada entrenamiento se presta para un análisis profundo donde se buscan los pros y contras para optimizar los resultados.

Muchos nadadores profesionales ponen en práctica este método, donde utilizan cada sesión de entrenamiento como si se tratara de un mismo laboratorio. Es así, como se arriesgan a poner a prueba nuevas cosas y estudian el efecto que tuvo en su rendimiento. Esto les permite aprender cada día de sus sesiones y mejorar significativamente.

Para tener éxito en este tipo de hábitos de entrenamiento es fundamental que adquieras una mentalidad optimista y abierta al aprendizaje constante. Asimismo, tienes que ser consciente de que no eres perfecto ni lo conoces todo, esto es perfecto para tu crecimiento personal y profesional.

Caeleb Dressel, ganador de 7 medallas de oro en el Campeonato Mundial de Natación de 2017, es particularmente simpatizante de método, expresando lo siguiente:

“Vengo a entrenar todos los días con la mentalidad de que estoy aquí para mejorar”, añadiendo. “No me gusta cuando la gente ve mis entrenamientos o graba mis entrenamientos porque para mí es un momento muy emotivo. Es mi ventana para mejorar y solo quiero que sea entre mí, mis compañeros y mi entrenador”.

6.    Admite el fracaso como todo un campeón

Lejos de lo que muchos piensan, el éxito de los nadadores olímpicos no está marcado por un camino repleto de triunfos y posiciones invictas. Por el contrario, para llegar a donde están fue necesario fracasar repetidas veces y aprender de sus pérdidas y contratiempos.

practicas de entrenamiento famosos nadores olímpicos

Visto desde otra perspectiva parece fácil de hacer, pero aprovechar esa capacidad de aprendizaje y progreso puede llevar tiempo. Además, tratándose de un mundo competitivo como el del deporte, el fracaso no es un término que muchos nadadores manejen o no les cueste sobrellevar.

No obstante, debes ser consciente de que los fracasos son parte de tu entrenamiento y su adecuado manejo te llevará al ascenso. Tener una actitud perseverante te ayudará significativamente, no te rindas. Abre tu mente y tómate el tiempo de analizar tus errores y fracasos, y sácale el mejor provecho posible.

Dentro de estos hábitos de entrenamiento este es un que requiere especial atención en cada una de tus sesiones.

Mira el caso de Summer Sanders, ganadora del combinado individual de 200 metros con una vuelta al término en las Pruebas Olímpicas de Estados Unidos de 1988. En esa competición quedó en la tercera posición, por lo que el equipo perdió.

A pesar de eso, ella considera que ese momento fue lo que la impulsó a participar en los Juegos Olímpicos de 1992 en Barcelona. Olimpiadas donde fue la ganadora de la medalla de oro de los 200 metros de nado estilo mariposa. De acuerdo a Sanders, afirma:

«Fracasar en algo es la mejor manera de aprender qué se necesita para lograrlo», expresa. “No estar en el equipo olímpico de Seúl fue el comienzo de mi éxito, irónicamente”.

7.    Analiza tú nado con el objetivo de mejorar

Puede decirse que los hábitos de entrenamiento número 6 y 7, están ligeramente relacionados, puesto que ambos implican un aprendizaje de tu parte. Claramente, los momentos de altibajos pueden ser situaciones difíciles de llevar para muchos nadadores, que piensan que la línea de la mejora es constante.

Esto último evidentemente depende de como te tomes las derrotas, la forma en que las manejes impulsará o interrumpirá “brevemente” tu línea de progreso. Cuando llevas una vida sometida al entrenamiento, debes saber que este está colmado de momentos de “montaña rusa”, donde un día estarás arriba y al otro no. Los altibajos son una constante de la que nadie está exento.

Este punto es clave mantener una postura objetiva y optimista, evaluar tus malas sesiones de entrenamiento y aprender de ellas. Tal es el ejemplo de Dressel, quien entre sus hábitos de entrenamiento no dejaba que los fracasos lo vencieras, y les sacaba ventaja.

Este famoso medallista, afirma que una de las herramientas que utilizaba para analizar sus fracasos era nada más y nada menos que una libreta de registro. En ella hacía anotaciones de lo que estaba experimentando en sus entrenamientos para luego leerlas, estudiarlas y sacar lo mejor. Es una práctica que ha venido haciendo desde que era un jovencito, algo que, desde luego, le ha sido muy beneficioso.

“Llevo diarios de práctica desde la escuela secundaria para temas estadísticos y técnicos”, aleda Dressel.” Escribo lo que hicimos en la práctica, en curso largo o en curso corto, cómo me sentí, las veces que estuve ahí, luego cierro la página, sigo adelante y no me acuerdo – esto es importante porque a veces me concentro demasiado en lo malo”.

Si te sientes desorientado en este método, puedes hacer lo siguiente para hacértelo más fácil y efectivo:

  • Emplea el cuaderno como una fiel manera de reflexionar y estudiar tu método de nado.
  • Evalúa cuáles son las cosas que más peso tienen (esfuerzo, concentración, entre otras)
  • Míralo como un proceso donde tienes que aprender tanto cosas buenas como malas.

8.    La confianza está ligada al proceso

Para muchos nadadores la confianza en sí mismos tiene distintos orígenes, algunos consideran que es algo que cada quien tiene de forma innata. Otros por su parte, creen que se obtiene cuando notan mejoría en tu natación, o bien que no tienen control sobre ello.

No obstante, la verdad es que la autenticidad de este tipo de confianza también se pone en manifiesto cuando eres tú mismo el que te infundes aliento.

Felicítate y apóyate cuando haces bien las cosas en tus entrenamientos, igualmente que al cometer errores, los registras y buscas aprender de ellos. Mantener una actitud como esta, es fiel prueba de la confianza que depositas en ti mismo.

Jordan Wilimovsky, ganador de la medalla de plata en los 10 kilómetros en aguas abiertas, en el Campeonato Mundial de Natación de 2017, ha practicado este hábito.

«La confianza proviene de lo que haces en la práctica todos los días», dice. “Cuando llega el día de la carrera y has hecho todo el trabajo que puedes hacer, realmente no hay nada más que puedas hacer para prepararte, así que solo tienes que dejar que tu natación hable y te diviertas”.

9.    No limites tus capacidades

Nadie más que tú mismo, conoce mejor cuáles son tus capacidades, incluso tu entrenador que observa a diario tu desempeño. Sin embargo, siempre te encontrarás con personas que te comentarán qué cosas puedes lograr y cuáles no, ya sea familia, amigos y colegas deportistas.

prácticas de entrenamiento de nadadores olímpicos

Ahora bien, la pregunta del millón en este punto de hábitos de entrenamiento es, ¿para qué limitarte a lo que sabes está dentro de tus capacidades?, . No cometas ese grave error, pautarte metas es esencial en un entorno tan competitivo como este, pero si puedes ir más allá, entonces ve tras ello.

Procura mantener en todo momento que estés en el agua, la puerta abierta a las posibilidades de superación, sorprenderte de vez en cuando te sentará fenomenal. Es un método empleado por Regan Smith, ganadora de la medalla de oro en los 200 metros espalda durante el Campeonato Mundial de Natación en 2019.

«Mis entrenadores y mis padres piensan que es extraño que no tenga un objetivo real para el campeonato mundial», dijo, además. “No me gusta poner un límite a lo que puedo hacer. Como todavía soy joven y tengo mucho espacio para crecer, no quiero limitar lo que puedo hacer. Seré feliz pase lo que pase”.

Conclusiones

A primera vista esta serie de hábitos de entrenamiento aplicados por los campeones olímpicos de natación pueden parecer simples de realizar. Sin embargo, para quienes vienen llevando un método estándar en sus sesiones tal vez se les haga difícil incorporarlos y mantenerlos.

Se necesita una postura optimista y abierta al aprendizaje, además de constancia pues cuando estás acostumbrado a cierto ritmo, los cambios no siempre son bienvenidos. Incluso algunos lleguen a dudar de la efectividad de estos hábitos, pero si los miras detenidamente verás que tienen sentido.

Además, forman parte de la vida de nadadores reconocidos que quizás admires y te motiven a ocupar un lugar en cualquier olimpiada. Son personas que empezaron como tú, y que ahora comparten algunos “trucos” que les ha sido efectivos y definitivos en su éxito. ¡No lo dudes, hazlo!