
Abres la app buscando tu tablón de insignias —esa de los 100 kilómetros, la del Everest, la de los diez mil pasos— y no está.
No te has vuelto loco y no es un fallo. Las insignias de Fitbit ya no existen.
Qué ha pasado exactamente
Entre el 19 y el 26 de mayo de 2026, la app de Fitbit se convirtió en Google Health. No fue una actualización más: fue un rediseño entero, y por el camino se quedaron varias cosas.
Las insignias son una de ellas, y de la forma más dura posible: ni se generan nuevas, ni se conservan las que ya tenías. Las históricas se borran.
Si te suena a poco, pregúntale a cualquiera que llevaba seis años acumulándolas.
Qué más se ha ido
Ya que estamos, la lista completa de lo que desapareció, porque casi nadie la ha contado entera:
- Las insignias, todas.
- Los grupos y el muro de la comunidad.
- Los mensajes directos entre usuarios.
- El «animal del sueño» del perfil de descanso, ese que te decía si eras oso, colibrí o delfín.
Y hay un cambio de fondo que afecta a todo el mundo: ya no se puede entrar con una cuenta de Fitbit. Hay que pasar la cuenta a Google para seguir usando la app.
¿Se pueden recuperar?
No. Y es mejor que te lo diga claro a que te pases dos horas buscando en menús.
Lo único que puedes hacer, si aún no lo has hecho y todavía te aparece algo, es una captura de pantalla. Es un consuelo pequeño, pero es lo que hay.
Lo que sí conviene revisar es tu histórico de actividad —pasos, sueño, entrenamientos—, que eso sí se mantiene. Si te importa de verdad, exporta tus datos desde la configuración de tu cuenta de Google. Tener tu histórico fuera de la app de nadie es una buena costumbre, y no solo por esto.
Por qué molesta más de lo que parece
Alguien dirá que era una tontería, que solo eran dibujitos. Y sin embargo…
Piénsalo como los sellos de la cartilla del gimnasio. El sello no te pone en forma. Pero cuando llevas veinte sellos seguidos, ir el día veintiuno cuesta menos, porque no quieres romper la racha.
Eso tiene nombre y funciona: se llama refuerzo, y para mucha gente era lo único que la mantenía moviéndose. Quitarlo no es un detalle estético.
Qué queda, y qué hacer ahora
Google Health mantiene lo importante: pasos, sueño, frecuencia cardíaca, entrenamientos y las funciones de salud. Lo que ha perdido es la capa de juego y de comunidad.
Si lo que te motivaba eran las insignias, aquí van tres sustitutos que funcionan mejor de lo que parecen:
- Strava. Los retos mensuales y los segmentos hacen exactamente el mismo papel, y encima con gente de verdad al otro lado.
- Ponerte objetivos con fecha. Una carrera pagada dentro de diez semanas motiva más que cualquier medalla digital. Y no la puede borrar una actualización.
- Un calendario de pared. Suena antiguo y funciona: una X por cada día que entrenas. Es la misma racha, en papel, y es tuya.
¿Y si esto te ha hecho pensar en cambiar de reloj?
No sería raro, triloco. Mucha gente que estaba en Fitbit lo estaba por la sencillez, no por el deporte serio.
Si te vas a mover, mira antes qué quieres de verdad: si es un reloj de diario con salud, casi cualquiera vale; si has empezado a correr, la cosa cambia bastante. Te puede interesar la comparativa de relojes baratos para correr y, si te tira Garmin, la de relojes Garmin por calidad-precio.
Y una lección que deja todo esto, que va más allá de Fitbit: lo que vive dentro de la app de una empresa puede desaparecer cuando esa empresa decida. Tus años de entrenamiento no deberían depender de eso. Exporta tus datos de vez en cuando.
¡Nos vemos en los entrenos!


