Ella

HOMBRE en camino, motivación, horizonte

Ya han pasado 10 días desde la última vez que viniste a verme y te has vuelto a ir.

No te veo en la esquina de mi cuarto, al descansar o cuando saco del cajón mis sales y geles.

Creo que nunca llegaré a entenderte.

Qué tendrán las duchas, los desayunos o las noches con insomnio que siempre vienes hacerme compañía.

A traer esa chispa y hacer de un día gris, el más soleado de todos.

Supongo que por eso te estoy escribiendo esto, porque hace días que no estás y solo me hacen compañías tus recuerdos.

Sabes que es enfermizo ¿verdad?

Me he estado planteando cómo debe ser vivir sin esto, relajado y cómodo pero aburrido con el paso del tiempo,  aunque ya no vienes a nuestras citas de lluvia, intenso frío y días cortos.

¿Te acuerdas de la última vez?

Esos momentos juntos que todo encajaba como la pieza del puzzle, como la metros finales de tu carrera favorita o el final de un gran entrenamiento.

Juntos somos fuego, explosiones, fuerza, calma, tiempo y todas las sensaciones comprimidas en una sola.

Es la mejor sensación de todo, darlo todo y sacar a luz la mejor versión de uno mismo.

Ven, que te busco en la lluvia, en las noches frías y mañanas nubladas, en todos aquellos lugares que nos cruzamos un día, que ha pasado tanto, que ya no te espero por las mañanas.

Deberías alegrarte porque he llegado a la conclusión de que no depende de mí.

Con el adiós a la culpabilidad, he dicho hola a las tardes de sofá, a las cervezas con los amigos o viajes de desconexión.

También he estado investigando todo lo que se ha dicho de ti, y veo que no soy el único.

Que sueles estar con otras personas que te necesitan y odian esta relación tanto como yo.

Y Ya he visto algunos no recordar ni qué esperaban tras tanto tiempo y yo estoy cerca porque ya no recuerdo cuando te sentí por última vez.

Perdón si me tiembla la letra, pero hoy por fin te he visto, y no me lo podía creer ,ha sido tal y como lo recordaba.

Increíble, euforia y calma al mismo tiempo, has llegado como un huracán alborotando todo lo que tenía a medio hacer, me has tirado el café y desayuno encima.

Lo hemos vuelto hacer juntos de nuevo entre sudor y pasión más cerca que nunca tan intenso como todos esos momentos juntos que hemos compartido, mientras me decías esos últimos susurros… te has vuelto a ir.

Hace una hora que te fuiste y ya te echo de menos…

Querida motivación.