Saltar al contenido

Triatlón con lluvia: qué cambia de verdad y qué no tocar

Con lluvia cambian tres cosas: la bici, la transición y las gafas. El resto de tu carrera se parece bastante a la de un día soleado. Aquí van las trazadas, el orden de la T1, la ropa que sí sirve y las señales de frío ante las que hay que parar.

Actualizado el El Último Triatleta · publicado originalmente en · 6 min de lectura
Cómo hacer un triatlón con lluvia

Día de carrera. Sacas la bici del coche y el agua ya te corre por la nuca.

Cambian tres cosas: la bici, la transición y las gafas.

La bici, porque frenas mucho antes y trazas más abierto. La transición, porque todo lo pequeño acaba dentro de una bolsa. Y las gafas, porque tienen que dejar pasar la luz. El resto de tu carrera se parece bastante a la de un día soleado, y esa es la buena noticia; la mala es que esas tres cosas se preparan la víspera y no en la línea de salida.

La natación es la parte que no se entera

Suena raro y es así. Nadando ya estás mojado, ya tienes agua en la cara, y que caiga del cielo no añade gran cosa. Lo que sí puede cambiar es el estado del agua. Oleaje, corriente y turbidez sí importan, y son cosa del viento y de la organización, no de la lluvia.

Lo que sí conviene mirar es el aviso de tormenta eléctrica. Con aparato eléctrico las pruebas se suspenden o se recortan, y con toda la razón del mundo. Si estás entrenando por tu cuenta y ves relámpagos, se sale del agua y se acabó el entrenamiento.

La bici: frenar antes, trazar abierto y desconfiar de la pintura

Aquí es donde se pierde una carrera con lluvia. Y casi nunca por ir lento.

  • Frena antes y más suave. El agarre del neumático baja y la frenada se alarga. Empieza a frenar donde en seco ya estarías girando.
  • Entra abierto y sal abierto. Cuanto más recta lleves la bici, más agarre te queda para frenar.
  • La pintura resbala. Pasos de cebra, líneas continuas, flechas del carril. Y las tapas de alcantarilla son una pista de hielo con lluvia fina.
  • Baja un poco la presión. Un pelín menos de presión aumenta la huella de contacto, y eso en mojado se agradece. Sin pasarse, que un pinchazo por pellizco también te deja fuera.
  • El primer agua es la peor. Cuando lleva días sin llover, la primera media hora saca a la superficie toda la grasa acumulada del asfalto.

Si llevas frenos de zapata, cuenta con que la primera vuelta de rueda tras apretar sirve para secar la llanta y poco más. Con freno de disco la pérdida es mucho menor, pero tampoco es magia: la distancia de frenado sigue creciendo porque el que patina es el neumático, no la pastilla.

¿La mentalidad? La misma que con viento cruzado: manos abajo, hombros sueltos y nada de correcciones bruscas. Te puede interesar lo que cuento sobre pedalear con viento, porque el gesto de relajar los brazos es exactamente el mismo.

Gafas: lente clara, y esto no se discute

Llevar lente oscura un día nublado y lluvioso es cansarte la vista para nada, y en una bajada es directamente un problema de seguridad. Me he tenido que quitar las gafas en marcha más de una vez por esto, y quitártelas tampoco es la solución: la lluvia entrando en el ojo a cuarenta por hora escuece de verdad.

Así que lente transparente, amarilla o fotocromática. Y en natación, lo mismo: la gafa espejada que va estupenda con sol te deja medio ciego bajo un cielo gris. Te puede interesar el repaso de gafas de natación para triatlón si tienes que elegir una segunda.

ModeloPara quién es
Gorewear Spinshift Gore-TexPara el entrenamiento largo del invierno, cuando sabes que vas a coger agua una hora.
GripGrab Polarismi elecciónPara las salidas de lluvia y frío en las que las manos son el problema.
GripGrab RaceThermo XPara los pies, que son lo primero que se enfría y lo último que se recupera.
uvex sportstyle 802 VPara no tener que elegir gafa antes de salir cuando el cielo está cambiante.
Gorewear Spinshift Gore-Tex

Gorewear Spinshift Gore-Tex

Para el entrenamiento largo del invierno, cuando sabes que vas a coger agua una hora.

Lo que hace bien

  • Corta el viento en las bajadas, que es donde de verdad pasas frío
  • Corte de ciclista: no se sube por la espalda al ir agachado

Lo que no

  • A intensidad alta no evacúa lo suficiente y acabas mojado por dentro igualmente
  • Abulta más de lo que te gustaría cuando toca guardarla en el bolsillo
Ver precio en Amazon
GripGrab Polaris

GripGrab Polaris

mi elección

Para las salidas de lluvia y frío en las que las manos son el problema.

Lo que hace bien

  • Mantiene la mano seca varias horas de agua fina
  • Puño largo que se mete bajo la manga y no deja hueco

Lo que no

  • Pierdes tacto en las manetas y los botones del reloj
  • Si se moja por dentro tarda un día entero en secar
Ver precio en Amazon
GripGrab RaceThermo X

GripGrab RaceThermo X

Para los pies, que son lo primero que se enfría y lo último que se recupera.

Lo que hace bien

  • El neopreno sigue abrigando aunque se moje
  • Se ajusta al contorno de la zapatilla sin hacer bolsa

Lo que no

  • El agua entra por arriba, por la pierna, y ahí no hay neopreno que valga
  • La cremallera trasera es la primera pieza que se rompe
Ver precio en Amazon
uvex sportstyle 802 V

uvex sportstyle 802 V

Para no tener que elegir gafa antes de salir cuando el cielo está cambiante.

Lo que hace bien

  • La lente se aclara sola cuando se nubla
  • Ligeras y sujetan bien con la cabeza baja

Lo que no

  • Tarda unos segundos en aclararse al meterte en un túnel o bajo los árboles
  • Se empañan en cuanto te paras si hay humedad
Ver precio en Amazon

Aviso: los enlaces y las fotos de producto llevan a Amazon y son de afiliado. Si compras algo a través de ellos, a ti no te cuesta ni un céntimo más y a mí me llega una pequeña comisión que ayuda a mantener esto en pie. No pongo precios a propósito: cambian cada semana y prefiero que veas el de hoy, no el del día que escribí esto.

Monta la transición como si fuera a llover

Aunque salga el sol al empezar. Cuando estás nadando no puedes volver a tu sitio, y hay días en que sales del agua y te encuentras las zapatillas convertidas en dos esponjas.

  1. Zapatillas boca abajo. Truco de siempre y sigue siendo el mejor: si están del revés, no se llenan.
  2. Lo pequeño, dentro de una bolsa. Gorra, gafas, geles, calcetines si los llevas. Una bolsita de plástico de las de casa vale.
  3. La toalla, plegada y protegida. Una toalla empapada no seca nada: acaba de alfombrilla y poco más.
  4. Prevé un par de segundos más. Abrir la bolsa cuesta tiempo. Correr diez kilómetros con los pies chapoteando cuesta mucho más.

Si vas a por tu primera carrera y estás montando la lista, te puede interesar la lista de preparativos del primer triatlón y el repaso de cómo se hace una transición.

¿Calcetines o sin ellos?

Sin calcetines, si ya lo has entrenado. Los calcetines se empapan en la transición o en la bici y correr con ellos mojados es incomodísimo, aparte de una fábrica de ampollas.

Y ahora el matiz que faltaba en la versión antigua de este artículo: el día de lluvia no es el día de estrenar la técnica. Si nunca has corrido sin calcetines, tu piel no está acostumbrada y las rozaduras van a aparecer igual. Practica sin ellos en entrenamientos normales durante unas semanas y luego decides. Nada de experimentos con dorsal puesto.

Entrena mojado antes de competir mojado

No hay atajo. Salir un par de veces bajo lluvia constante te enseña lo que no aprendes de otra forma: a qué velocidad baja tu bici sin que se te encoja el estómago, cómo se comporta tu ropa empapada, dónde te roza el mono cuando pesa el doble.

Y ojo, que en carrera a pie la lluvia suele venirte bien, triloco, aunque suene a mentira. Se corre mejor a doce grados y con agua que a treinta y con sol. El problema no es la lluvia, es el frío que viene después de la bici.

Señales de frío ante las que hay que parar

Soy maestro de Educación Física, no médico, y esto lo digo por seguridad, no como diagnóstico. Si en la bici o corriendo aparece tiritona que no puedes controlar, torpeza con las manos, dificultad para hablar claro o confusión, eso ya no es «pasar frío»: se para, se busca abrigo y asistencia médica. Es raro en carrera corta y no lo es tanto en una larga con lluvia y viento.

Y al llegar a casa, media hora de material

Esto es lo que separa una bici que dura de una bici que se pica en dos inviernos.

Sécala con un trapo, prestando atención a la transmisión, y vuelve a lubricar la cadena esa misma tarde: el agua se lleva el lubricante y deja el metal a la intemperie. Tienes el proceso entero en cómo lubricar la bicicleta, con lo que no se toca nunca. El casco y las zapatillas, a secar al aire y a la sombra, con papel de periódico dentro si están calados. ¡Y por favor, ni radiador ni secador a tope, que la espuma del casco no está para esos calores!

El neopreno, aclarado con agua dulce. Y colgado de una percha ancha, nunca de una de alambre, que deja marca. El dorsal, a la basura.

¿Te has quedado alguna vez en casa por ver el cielo gris? A todos nos ha pasado. Pero la carrera se celebra igual, y quien ha entrenado mojado llega a la T1 sabiendo lo que hace.

¡Nos vemos en los entrenos!

Sigue por aquí

10 beneficios de practicar triatlón | Mejora tu cuerpo y tu mente
Entrenamiento triatlón

10 beneficios de hacer triatlón, sin exagerar ninguno

El triatlón tiene beneficios de sobra sin necesidad de inventarse ninguno. Aquí van diez que se sostienen, y las tres promesas de folleto que conviene tirar a la basura.

Actualizado 5 min de lectura

Entrenamiento triatlón

Cómo competir en un Ironman 70.3 y llegar entero al medio maratón

Un Ironman 70.3 no lo arruina la falta de piernas, lo arruina apretar de más en la bici y comer tarde. Cómo repartir el esfuerzo, cuántos hidratos entran de verdad por hora y qué sesión te dice cuál es tu ritmo real de carrera.

Actualizado 6 min de lectura