Con viento de cara no vas a ir a tu ritmo de siempre, y empeñarte en ir es el error que más caro te va a salir del día. No es una cuestión de carácter: es que la cuenta no da.
El motivo es físico, y saberlo le quita bastante rabia al asunto. El aire te frena con una fuerza que crece con el cuadrado de la velocidad relativa, es decir, la de tu bici sumada a la del viento. Si tú vas a 30 por hora y el viento sopla de cara a 20, tu cuerpo no se está enfrentando a 30 de aire, se está enfrentando a 50. Y eso no es dos tercios más de resistencia: es casi el triple.
Piensa en una sábana tendida. Con brisa se mueve un poco y ya está. Con viento fuerte tira de las pinzas como si quisiera llevarse el tendedero entero, y no hace falta que el viento se haya doblado para que el tirón se multiplique. Con tu pecho pasa exactamente lo mismo.
Así que si tu mejor potencia sostenida subiendo puertos son 265 vatios, con viento de cara no te vuelves mágicamente más fuerte. Sigues teniendo esos 265. Lo que cambia es que a esos mismos vatios vas a unos 19 por hora en vez de a 30, y ahí es donde la gente se rompe: sube a 300 para «mantener el ritmo normal», aguanta seis minutos y luego se arrastra durante una hora. ¡El viento no negocia, triloco!
Y ojo, que la ida y la vuelta no se compensan entre ellas. Imagínate una salida de veinte kilómetros hasta un pueblo y otros veinte de vuelta. Sin viento, a 30 de media, son ochenta minutos justos. Con ese viento de 20, y sin cambiar los vatios, la ida se te queda en unos 19 y la vuelta se va a unos 43: la ida cuesta algo más de 63 minutos y la vuelta menos de 28, así que el total se planta en 91. Once minutos peor, con las mismas piernas y los mismos kilómetros. La razón es de sentido común. Pasas mucho más rato peleando que aprovechando. Las velocidades son ilustrativas, porque dependen de tu postura y de tus cubiertas, pero la dirección del resultado se cumple siempre.
La consecuencia práctica es una y es sencilla: con viento de cara, olvídate de la velocidad. Guía la salida por vatios o por sensaciones y deja que el reloj marque lo que le dé la gana. Si llevas potenciómetro tienes esto resuelto, y si quieres saber cómo se monta ese sistema, te puede interesar lo de entrenar con un medidor de potencia. Si no lo llevas, tira del test de hablar y de las pulsaciones, que para esto valen de sobra; en la calculadora de zonas de frecuencia cardíaca tienes tus franjas en dos minutos.
El viento de cola también tiene su truco
El viento a favor es un regalo cuando vas solo, eso está claro. Pero tiene dos trampas.
La primera es térmica y es la que más gente pilla desprevenida en verano. Lo que te enfría encima de la bici es el aire que corre por tu piel y evapora el sudor. Con viento de cara ese aire va sobrado y te refrescas casi sin darte cuenta. Con viento de cola la diferencia entre tu velocidad y la del aire se reduce, el flujo baja y te cueces vivo sudando el doble sin notarlo. ¿Nunca has vuelto de una salida con viento a favor mucho más seco de lo normal sin saber por qué? Pues por eso. Si vas a llevar media hora larga de cola con calor, bebe más de lo que te pide el cuerpo. El aviso te va a llegar tarde.
La segunda es de invierno y es la inversa: con viento de cola sudas mucho y llegas con la ropa empapada al momento en que giras y te lo comes de frente. Ahí te congelas. Abre un poco la chaqueta mientras vas a favor, ciérrala al girar, y si llevas chaleco guárdatelo justo para el tramo de cara. Esto vale para cualquier día raro, y si además está lloviendo, te puede interesar lo de competir y entrenar con lluvia.
| Modelo | Para quién es |
|---|---|
| Para los días de viento frío, que es cuando de verdad se nota la diferencia entre una prenda que corta el aire y una que solo abriga. | |
| Para dosificar por pulsaciones los días de cara, cuando la velocidad del reloj no te sirve absolutamente de nada. | |
| Potencia medida en el pedal, de una cara, para empezar a entrenar por vatios sin montar un taller. |

Castelli Perfetto RoS
mi elecciónPara los días de viento frío, que es cuando de verdad se nota la diferencia entre una prenda que corta el aire y una que solo abriga.
Lo que hace bien
- Frena el viento por delante y deja respirar por la espalda, que es exactamente lo que pide una salida con la ida de cara y la vuelta a favor
- El faldón trasero largo te tapa los riñones cuando vas tumbado sobre el manillar
Lo que no
- Es ropa de frío y punto: en cuanto el termómetro sube te cueces dentro, y no se dobla lo bastante pequeña como para meterla en un bolsillo del maillot y olvidarte

Polar H10
Para dosificar por pulsaciones los días de cara, cuando la velocidad del reloj no te sirve absolutamente de nada.
Lo que hace bien
- Da una lectura muy estable justo donde más falta hace, en los tramos largos y constantes contra el viento
- Guarda la sesión en su propia memoria si el reloj se queda sin batería a mitad de salida
Lo que no
- En invierno, con la piel fría y seca debajo del cortavientos, los primeros minutos dan pulsaciones locas hasta que sudas un poco

Favero Assioma PRO RS-1
Potencia medida en el pedal, de una cara, para empezar a entrenar por vatios sin montar un taller.
Lo que hace bien
- Se instala con una llave Allen y se pasa de bici en cinco minutos
- Calas Shimano SPD-SL, las de toda la vida
- Se recarga y aguanta muchas horas por carga
- Bluetooth y ANT+ a la vez
Lo que no
- Mide una pierna y dobla el dato: si estás descompensado, te miente
- El eje es más ancho de lo normal y en algunas bielas roza
Aviso: los enlaces y las fotos de producto llevan a Amazon y son de afiliado. Si compras algo a través de ellos, a ti no te cuesta ni un céntimo más y a mí me llega una pequeña comisión que ayuda a mantener esto en pie. No pongo precios a propósito: cambian cada semana y prefiero que veas el de hoy, no el del día que escribí esto.
Y la tercera trampa, esta solo si vas en grupo: cuando el pelotón lleva el viento a favor, el que va delante gasta mucho menos y por lo tanto tira más rápido, así que el hueco que te protege detrás vale mucho menos. La rueda deja de ser un sofá. Si te interesa el detalle de por qué, ahí está lo de qué es el drafting.
Viento cruzado y rachas: aquí sí se decide
Colocarse con viento de cara es fácil, porque solo hay un sitio bueno y es detrás. Con viento cruzado es una partida de ajedrez: el hueco protegido se desplaza a un lado, se forman los abanicos y la carretera nunca es lo bastante ancha para todos los que van en el grupo.
La clave es anticipar. Tienes que ver que llega el tramo cruzado antes de girar, no cuando ya estás dentro: si entras mal colocado, meterte en el primer abanico te va a costar un esfuerzo que quizá no puedas pagar. Y si ves que ese primer grupo ya está cerrado, no te quedes peleando en la cuneta por un hueco que no existe. Organiza el segundo abanico inmediatamente, con los que estén contigo, antes de que se abra el corte definitivo.
Las rachas son otra historia y aquí lo que hay en juego es la seguridad, no el crono. Un viento fuerte pero constante es una molestia; uno racheado en un descenso da miedo de verdad, y con razón. Baja las manos a la parte honda del manillar, que así metes peso sobre la rueda delantera y tienes más fuerza para corregir la dirección. Sigue pedaleando aunque no haga falta, porque un poquito de inercia hacia delante ayuda a que el empujón lateral te desvíe menos. Y ten mucho ojo en los sitios donde el viento aparece de golpe: al salir de detrás de un muro, al terminar una hilera de árboles, al cruzarte con un camión. Ahí se va la gente al suelo.
Si llevas ruedas de perfil alto, ya sabes que son una vela. Con previsión de rachas serias, la de perfil bajo es más rápida que la de perfil alto, sencillamente porque no te obliga a frenar cada vez que sopla.
Y lo peor que puedes hacer un día de viento ya lo sabes: mirar por la ventana, ver las banderas tiesas y meterte en el rodillo. El viento se lleva fatal precisamente porque casi nunca lo entrenamos. Sal, hazte la ida de cara y la vuelta a favor, y trata cada tramo de frente como si fuera una subida larga: mismo esfuerzo, misma cabeza, misma paciencia. En dos meses se te quita el drama. Te puede interesar, si acabas de aterrizar en la bici, el repaso de iniciación al ciclismo, donde está el resto de lo básico.
¡Nos vemos en los entrenos!

