Entrenamiento de la mente en el triatlón

entrenamiento de la mente en triatlón

Entrenar la mente para triatlón ¿en serio? ¿No es solo para golfistas?

Mira, ya eres un triatleta increíble. Estás mucho más en forma que la mayoría de tus compañeros y TODOS tus colegas de trabajo (aunque a menudo eso no es difícil).

Tus inseguridades aparecen cuando llegas a una carrera y miras a tu alrededor ¿verdad?

De repente ya no eres el gallo más fuerte del corral. Estás rodeado de personas increíbles en la línea de salida donde TODOS se levantan de la cama temprano, comen bien, hacen su trabajo de flexibilidad y fortalecen sus músculos.

¡Seguro que eres bueno! ¿Pero podrías ser mejor? ¿Cuántas horas más tienes que entrenar?

¡Ninguna!

Solo necesitas cambiar lo que piensas.

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El 70% del éxito en cualquier esfuerzo en deporte, negocios o la vida lo consigues gracias a lo que piensas, cómo te hablas a ti mismo y cómo interpretas lo que te sucede.

Y esto es muy importante en el triatlón.

¿Qué pasaría si tuvieras un dolor en los cuádriceps y necesitaras 3 meses de descanso? ¿Cuál sería tu diálogo interno? Para la mayoría de las personas, dirían:

¿Por qué me pasa esto a mí? ¡No es justo! Sabía que no debería haber hecho ese sprint final…

Confía en mí, te enseñaré lo mejor con toda mi pasión y te animaré a creer en ti mismo y a soñar en grande … pero solo tú puedes cambiar la forma en que hablas contigo mismo…

El triatlón a menudo implica una carrera o entrenamiento por un largo período de tiempo, donde estarás bajo presión de tiempo, bajo presión de grupo, y una gran autocrítica.

En este deporte, más que muchos otros, es MUY importante que mejores tu charla mental.

La mayoría de los triatletas, en mi opinión, solo logran el 35% de lo que son físicamente capaces debido a los patrones negativos del lenguaje corporal y el diálogo interno. Lo triste es que la mayoría de la gente realmente quiere mejorar, pero desconocen por completo lo que se están haciendo a sí mismos.

Muchas personas tienen tanto miedo al fracaso, que ya están negando con la cabeza una derrota incluso antes de que lo hayan intentado. Lo veo todos los días en mis clases con los niños y luego en mis entrenamientos.

El entrenamiento mental en triatlón no requiere de mucho tiempo, solo conocimiento y aplicación.

Ejercicio de triatlón de entrenamiento



Presta atención a tu autoconversación. ¿Qué te dices habitualmente a ti mismo? Presta especial atención a lo que te dices a ti mismo cuando estás cansado al final de una sesión o si estás muy hambriento ya que llegaste a entrenar directamente después de un día ajetreado de trabajo.

Asegúrate de anotarlo en tu diario de entrenamiento y observar los patrones en algunas semanas.

La mente y el cuerpo están más conectados de lo que pensamos.

Por ejemplo: cuando estás entrenando, muchas veces suspiras, te quejas y desearías no estar ahí, tu rendimiento será inferior.

Pero si vas con decisión, una gran sonrisa y energía sobre lo que estás a punto de lograr en los próximos 60 minutos, es probable que obtengas un resultado mucho mayor.

Mira, si ya has tomado la decisión de levantarte de la cama a las 5 am y dirigirte a la piscina o levantarte temprano para salir en bicicleta 3 horas un sábado por la mañana, puedes obtener el mejor resultado posible en ese tiempo invertido.

Si tu mente es positiva, entusiasta y con ganas de mejorar, tienes muchas más posibilidades de lograr esto si te dices a ti mismo que te sientes fuerte, recuerda concentrarte en tu cuerpo y llevar una buena técnica, en lugar de estar  continuamente mirando tu reloj, odiando cada minuto y deseando estar en la cama…

¡Fingir hasta que lo hagas!

El lenguaje corporal es muy importante. Incluso si te sientes cansado, espabila y concéntrate en la sesión y aprovéchala al máximo. Incluso si tienes hambre, no morirás por una 1 hora de entrenamiento. Además, el objetivo del entrenamiento es acostumbrarse a algunas molestias y continuar de todos modos.

Abre tu mente, pon los hombros hacia atrás, camina como si tuvieras mucha energía (incluso si no te apetece), respira hondo, camina como un guerrero, como un líder, incluso si todavía no te sientes así.

Recuérdate a ti mismo antes de cada sesión de entrenamiento cambiar el chip a modo guerrero, líder y positivo.

La vida está llena de desafíos y obstáculos para todos nosotros. No te permitas ser tu mayor obstáculo…

Deja de murmurar en voz baja. «Esto es una mierda, soy un triatleta penoso, esta será una sesión de entrenamiento mala, nunca seré bueno nadando…»

Deja de suspirar, gemir, maldecir, ya sabes quién eres …

Mira tu lenguaje corporal y postura.

Incluso si tuviste un mal día en el trabajo, incluso si tienes problemas en el hogar, durante esas una o dos horas en el entrenamiento, este es tu momento. Mantén tu mente en el presente y lo que PUEDES hacer, no lo que no puedes hacer.

Piensa en lo que estás haciendo y mejora cada movimiento en un 1%. Sigue controlando tu respiración. Relájate, practica entrar en la zona.

La fuerza mental requiere práctica. La dureza mental no llega sola a tu puerta. Lo desarrollas con el tiempo, no aparece cuando decides saltearte la sesión de sesiones de cuestas que estaba en tu plan de entrenamiento (otra vez).

Si quieres mejorar, deja de destruirte internamente. Haz que cada paso de la carrera sea perfecto, cada pedalada, cada brazada.

Incluso si no tienes ganas.

Aumento gradual del esfuerzo metal

Al comenzar poco a poco y aumentar lentamente ese nivel máximo de esfuerzo, nuestro cerebro se acostumbra a un nuevo umbral. Pero comienza desde cero. Necesitamos exponer nuestro cuerpo al tipo de trabajo requerido para mejorar.

Entonces, ¿cómo lo hacemos? Un buen primer paso es analizar tu plan de entrenamiento. Muchas veces, corremos las mismas rutas o practicamos los mismos entrenamientos, por lo que nuestros cuerpos se acostumbran y no quieren hacer ni más intensidad ni duración.

Echa un vistazo a nuestros planes para correr y aumenta la dificultad

No es necesario que se produzca la adaptación todos los días; estos entrenamientos más duros deben ser progresivos, con un tiempo intermedio para que tu cuerpo se recupere durante los días de descanso y entrenamientos normales.

La tenacidad mental no siempre tiene que ver con la intensidad, también desempeña un papel que depende de la duración, la temperatura, el terreno y todos esos otros factores que no nos gusta incluir en el entrenamiento normal.

Motivación

La motivación será tu mejor amigo mientras trabajas el aumento gradual de tu esfuerzo en tu entrenamiento. Y debes ser realista.

Elige uno o dos días de cada semana en los que vas a entrenar fuerte. Tal vez un día de la semana es una carrera más larga o más montañosa, y un día diferente de la semana es una carrera más rápida.

Sea lo que sea, el hecho de elegir uno o dos días para esforzarse realmente te ayudará a motivarte porque la energía se dirige a algún lugar, no es necesario tenerla durante las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Otras personas también van a ayudar con la motivación.

El entrenamiento en pareja o grupo es una excelente manera de llegar más lejos de tu umbral normal porque hay una energía comunitaria en el aire que te ayuda.

Tal vez un día a la semana puedas entrenar con un club de corredores o ir con un amigo y correr en cintas de correr, uno al lado del otro, en el gimnasio. Pero la energía de los demás aumentará tu energía y te mantendrá dentro de tus objetivos de carrera.

Y recuerda, la motivación es finita. No esperes tenerla todos los días. Debes saber que en algunos días no te sentirás bien.

Podrás sentirte mal, estresado en el trabajo o ocupado con tu vida personal. Esto ocurre. La mejor manera de mitigar los efectos de estos obstáculos es planificarlos con anticipación. Debes saber que algo surgirá y ser flexible con tu motivación.

Márcate unos objetivos

El entrenamiento mejor y más productivo ocurre cuando se entrena con un propósito.

Correr hacia una meta mantiene tu mente encaminada y es capaz de mantenerte positivo cuando las cosas se ponen difíciles, porque quieres lograr tu meta.

Entonces, al entrenar tu resistencia mental, decide tu objetivo. Tal vez sea correr un kilómetro sin detenerte, o tal vez correr una media maratón en un tiempo determinado.

Y ni siquiera tiene que ser tan específico. Sea lo que sea, escríbelo y míralo a menudo. Ponlo en algún lugar donde lo veas todos los días.

Necesitamos verlo más en los días malos, porque la motivación ya está presente en los días buenos.

¿Qué sucede cuando fracaso en el entrenamiento o competición de triatlón?

Seguro que habrá momentos en los que no lograrás lo que hiciste la semana pasada. Aprende de ello. No te rindas, deja de reforzar la historia de «Siempre me pasa lo mismo… No soy bueno».

El progreso nunca es lineal. Subirás y bajarás, semana tras semana, puedes estancarte durante algunas semanas; esto es normal. Permítete cometer errores en el entrenamiento. Prueba cosas nuevas. Presiónate un poco más de lo que crees que puedes, te sorprenderás. Si tu mente se desvía, tráela tan pronto como te des cuenta.

Es en el entrenamiento donde practicas y desarrollas tenacidad mental… No esperes hasta el día de la carrera.

Si te has dado 950 horas de castigo, con entrenamientos a medias durante toda la temporada, ¿qué tan probable es que puedas hacer una actuación de superhéroe el día de la carrera…? ?

El primer paso es la conciencia.

Toma nota mental de lo que te dices a ti mismo cuando te diriges al entrenamiento, cuando comienzas a sentir la desidia, cuando estás cansando… Cuando vuelvas a casa escríbelo.

Luego crea 2-3 frases para decirte a ti mismo. Algunas personas los llaman afirmaciones o una especia de mantra , sí, esto puede sonar tonto. Al principio te sentirás incómodo y que no va contigo. Esto no importa. Necesitas reemplazar el pensamiento negativo «natural» lo antes posible.

No vivir en el pasado

No me importa si tu profesor de Educación Física te dijo que no eras bueno en el deporte, o si no te eligieron para el equipo de fútbol de 10 años ( a mí me pasó).

¡Eso ya no importa! ¡Supéralo!

Ahora Tú decides…

Entonces, ¿qué vas a ser?

Haz que tu cerebro y tu cuerpo estén sincronizados. Mírate al espejo todos los días y di que eres genial. Háblate siempre en positivo.

La charla negativa es simplemente un hábito, un MAL hábito … deshecha este pensamiento y practica un mejor hábito fortalecedor.

Hay un montón de investigaciones que prueban la conexión entre el cuerpo y la mente. Hay muchísima investigación de que mejorar tu autodiálogo es una habilidad vital e importante para mejorar el rendimiento.

La mayoría de las estrellas del deporte emplean entrenadores mentales. Muchos triatletas dan crédito al entrenamiento mental del triatlón para ayudarles a ir de bueno a excelente.

Hoy serás una nueva persona, un nuevo triatleta, mucho mejor, más feliz y con mejor rendimiento.

Nos vemos en los entrenamientos!!

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