Saltar al contenido

Respirar en el sector de natación de un triatlón

En el agua no te ahogas por falta de oxígeno, sino por aguantar el aire. Te cuento por qué exhalar continuo lo cambia todo, cómo elegir entre respirar cada dos o cada tres, y qué toca hacer distinto cuando hay oleaje.

Actualizado el El Último Triatleta · publicado originalmente en · 6 min de lectura
RESPIRACIÓN en el sector de  NATACIÓN-TRIATLÓN | TÉCNICA

El socorrista de mi piscina me soltó un día, mientras recogía corcheras, que él distingue a los triatletas sin verles la cara y solo por el ruido: dice que hacemos un «pfff» de olla exprés cada vez que sacamos la boca. Tenía toda la razón. Cuando te falta el aire nadando, el fallo casi nunca está en la inspiración: está en que no has soltado el aire mientras tenías la cara dentro.

Y no es un detalle de perfeccionista. Si aguantas el aire, acumulas dióxido de carbono, y es el dióxido de carbono —no la falta de oxígeno— el que dispara esa urgencia desesperada de respirar. Por eso sacas la boca ya con hambre de aire, y encima tienes que vaciar y llenar en el mismo instante, que es medio segundo. No da tiempo, y punto. Sales sin haber cogido nada, empiezas la siguiente brazada con más déficit todavía, y en cuatro ciclos estás metido en el pánico ese de los doscientos metros de salida. Ahí ya no piensas.

Imagínate que llegas a la caja del súper con la bolsa llena. El cajero te va pasando la compra y tú intentas meterla encima de lo que ya llevas dentro. No cabe. Y no es culpa de la compra: es que no has vaciado. Tus pulmones son la bolsa, triloco, y la cara dentro del agua es el rato que tienes para vaciarla.

Así que la primera corrección, y la que más nota la gente, es una sola: suelta el aire de forma continua todo el rato que tengas la cara dentro, por la nariz, por la boca o por las dos, como te salga. Sin forzar, sin soplar a lo bestia, como un grifo abierto a poco caudal. Cuando giras a respirar, tus pulmones ya están casi vacíos y lo único que tienes que hacer es coger aire. Se acabó la olla exprés. Te puede interesar por dónde va todo lo demás en la eficiencia en natación, que es la madre del cordero: soltar el aire es la puerta de entrada.

Pruébalo mañana mismo y no me creas a mí: cuenta cuántos largos aguantas antes y después. ¡La diferencia se ve en la primera serie!

Con eso resuelto, viene la pregunta del millón: ¿cada dos brazadas o cada tres? Y aquí te van a dar respuestas muy tajantes en las dos direcciones, así que te cuento lo que hay y lo que no. Respirar cada tres brazadas te obliga a alternar los lados, y eso importa porque la respiración a un solo lado es asimétrica por definición: rotas más hacia el lado en el que respiras, y esa diferencia se ve medida en estudios de cinemática de cadera. Respirar cada dos te da bastante más aire por minuto, que en el sector de natación de un triatlón no es poca cosa. Lo que no hay, y conviene decirlo, es una montaña de evidencia comparando rendimiento entre las dos: se ha estudiado más la simetría del gesto que la velocidad final. Cualquiera que te lo venda como algo cerrado se está adelantando a los datos. Ojo con eso.

Con lo cual, mi recomendación de andar por casa: entrena bilateral y compite con lo que te dé el aire que necesitas. Bilateral en los rodajes suaves y en la técnica, para tener los dos lados disponibles y no acabar torcido; y en carrera, cada dos si vas apretado, cambiando de lado cuando la situación lo pida. Tener los dos lados no es una manía de puristas. En el mar es supervivencia, y ahora verás por qué.

Antes, dos cosas de posición que estropean la respiración de casi todo el mundo. La primera: gira con el cuerpo, no con el cuello. La cabeza acompaña a la rotación del tronco, no se despega de él; si el cuello va por libre, te tuerces y pierdes alineación. La segunda: no levantes la cabeza para inspirar. Un ojo dentro del agua y otro fuera, la boca justo en el hueco que deja tu propia ola de proa. Cada centímetro que subes la cabeza es un centímetro que se te hunden las caderas. De ahí no sale nada bueno. Y si quieres una referencia objetiva de por dónde vas, pasa tus tiempos por la calculadora de CSS antes y después de un mes trabajando esto.

Y luego está el arranque, que se sufre mucho y se entrena poco. Los primeros doscientos metros de un triatlón no se parecen a nada de lo que haces en piscina. Agua fría en la cara, neopreno apretando el pecho, gente encima, pulso a tope antes de dar la primera brazada. Tu diafragma responde a todo eso encogiéndose, y de golpe respiras corto y rápido, como cuando te metes de golpe en agua fría. Es normal y se pasa. Pero hay que dejarlo pasar en vez de pelearse con ello.

Lo que funciona: sal a un ritmo que te parezca demasiado tranquilo, respira más a menudo de lo que crees necesario —cada dos, sin complejos— durante los primeros cien o doscientos metros, y no mires a nadie. Cuando notes que la respiración se ordena, ya subes. He visto a gente muy en forma salir del agua reventada por no querer perder diez segundos al principio. Y luego regalar minutos en la bici, claro. Te puede interesar cómo se ordena la semana para que esto se automatice: lo tienes en los hábitos de entrenamiento de natación.

En aguas abiertas cambian más cosas. Con oleaje, respirar siempre al mismo lado es una forma estupenda de tragar agua cada dos brazadas. Así que se respira hacia el lado del que no rompen las olas, y se cambia cuando cambia el mar. Eso no se improvisa, triloco. Se combina la inspiración con el gesto de mirar hacia delante para no perder la boya, sacando los ojos y no la cabeza entera. Y con marejadilla se mira justo cuando la ola te sube. Desde el valle no ves nada de nada. Si además hay corriente, eso ya es otro asunto y lo cuento entero en cómo se manejan las mareas y las corrientes.

Sobre los ejercicios, tres que valen y uno que no. Empiezo por los buenos. Valen: burbujas agarrado al bordillo, soltando aire despacio y contando hasta que se acaba; series con tubo frontal, que al quitarte el giro de cabeza te dejan ver si tu problema era la respiración o la posición; y nadar con palas o a brazada larga, que al bajar la frecuencia te obliga a tener más tiempo la cara dentro y por tanto a espirar de verdad.

ModeloPara quién es
Speedo Bullet Head, tubo frontal de entrenamientomi elecciónPara separar dos problemas que van siempre juntos: la posición del cuerpo y la respiración. Con el tubo puesto no giras la cabeza, así que solo te queda una cosa que arreglar.
Speedo Pull KickPara las series en las que quieres pensar solo en soltar aire: con las piernas sujetas dejas de pelearte con la patada y te queda la cabeza libre.
Speedo Tech PaddlePara alargar la brazada y darte más tiempo con la cara dentro, que es cuando de verdad se practica la espiración continua.
Speedo Bullet Head, tubo frontal de entrenamiento

Speedo Bullet Head, tubo frontal de entrenamiento

mi elección

Para separar dos problemas que van siempre juntos: la posición del cuerpo y la respiración. Con el tubo puesto no giras la cabeza, así que solo te queda una cosa que arreglar.

Lo que hace bien

  • Te deja nadar sin girar, y ahí se ve enseguida si tu cadera rota igual a los dos lados
  • El soporte frontal no se descoloca con el impulso de pared
  • Sirve igual para técnica de brazos que para series suaves de posición

Lo que no

  • Al principio traga agua hasta que le pillas el ritmo de espiración, y eso desespera
  • Si abusas de él acabas nadando cómodo solo con tubo y peor sin él
Ver precio en Amazon
Speedo Pull Kick

Speedo Pull Kick

Para las series en las que quieres pensar solo en soltar aire: con las piernas sujetas dejas de pelearte con la patada y te queda la cabeza libre.

Lo que hace bien

  • Sube las caderas, así que respirar cuesta menos y notas antes el cambio
  • Hace de pullbuoy y de tabla, con lo que te ahorras llevar dos cosas

Lo que no

  • Te da una flotación que en el mar no vas a tener: engaña si lo usas mucho
  • Al servir para dos cosas no es tan cómodo entre las piernas como un pullbuoy de toda la vida
Ver precio en Amazon
Speedo Tech Paddle

Speedo Tech Paddle

Para alargar la brazada y darte más tiempo con la cara dentro, que es cuando de verdad se practica la espiración continua.

Lo que hace bien

  • Bajan la frecuencia de brazada sin que lo tengas que forzar tú
  • Las dos gomas se ajustan por separado y no te bailan a media serie
  • La superficie es contenida: se nota el agua sin convertirte en una pared

Lo que no

  • Cargan el hombro: si notas molestias ahí, esto se guarda y se consulta
  • Con mala entrada de mano magnifican el defecto en vez de corregirlo
Ver precio en Amazon

Aviso: los enlaces y las fotos de producto llevan a Amazon y son de afiliado. Si compras algo a través de ellos, a ti no te cuesta ni un céntimo más y a mí me llega una pequeña comisión que ayuda a mantener esto en pie. No pongo precios a propósito: cambian cada semana y prefiero que veas el de hoy, no el del día que escribí esto.

El que no vale es el juego ese de aguantar la respiración muchos largos para «aumentar la capacidad pulmonar». Aparte de que no aumenta gran cosa, hay un riesgo real de perder el conocimiento dentro del agua sin ningún aviso previo. Y eso, en una piscina con poca gente mirando, acaba mal. No es una exageración mía: hay federaciones de natación que han prohibido las apneas repetidas en sus entrenamientos precisamente por esto. Si te interesa el asunto por el lado serio, con sus matices y sin apneas heroicas, lo tratamos en el entrenamiento hipóxico. ¡Pero por favor, ni se te ocurra hacer apneas largas por tu cuenta!

Volviendo al socorrista: le pregunté qué hacían distinto los nadadores de club a los que él no oía. Me dijo que nada especial, que simplemente parecían aburridos dentro del agua. ¡Y qué buena descripción es esa, oye! Nadar bien es aburrido: mismo gesto, mismo ritmo de aire, cero sobresaltos. Tú empieza por soltar el aire, que es gratis. El resto viene detrás.

¡Nos vemos en los entrenos!

Sigue por aquí

10 beneficios de practicar triatlón | Mejora tu cuerpo y tu mente
Entrenamiento triatlón

10 beneficios de hacer triatlón, sin exagerar ninguno

El triatlón tiene beneficios de sobra sin necesidad de inventarse ninguno. Aquí van diez que se sostienen, y las tres promesas de folleto que conviene tirar a la basura.

Actualizado 5 min de lectura

Entrenamiento triatlón

Cómo competir en un Ironman 70.3 y llegar entero al medio maratón

Un Ironman 70.3 no lo arruina la falta de piernas, lo arruina apretar de más en la bici y comer tarde. Cómo repartir el esfuerzo, cuántos hidratos entran de verdad por hora y qué sesión te dice cuál es tu ritmo real de carrera.

Actualizado 6 min de lectura